RRHH Press. El crecimiento del IPC armonizado para 2010 al 2,3%, con incremento efectivo del 0,9% en octubre con respecto al mes anterior, no es un buen dato para la mayoría de los autónomos del comercio, la hostelería o la construcción, sectores más afectados, ya que este dato no proviene de forma natural de una evolución de las ventas, sino de factores exógenos, como la subida del IVA o de los carburantes, ha advertido hoy la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA).Según señala el secretario general de esta organización, Sebastián Reyna, en la actual situación de atonía en el consumo, “los profesionales de estos sectores no pueden aplicar dichas subidas a los precios en distribución minorista, y, por lo tanto, lo sufren sus propias rentas disponibles”.
El grupo más afectado es el de los autónomos que declaran por módulos objetivos, ya que no pueden variar su tributación a pesar de la pérdida de rendimientos.
El aumento moderado de la inflación en un periodo de normalidad económica no sería un mal dato, sin embargo se convierte en un factor negativo en un momento de estancamiento como el que estamos sufriendo. “Esto, añadido a las dificultades de financiación y a la recesión en el consumo, presenta un panorama muy negativo para el mantenimiento de las actividades económicas en el último trimestre del año, y mayor incertidumbre para las nuevas iniciativas económicas”, concluye Reyna.