EP. El economista Pedro Schwartz, presidente del Tribunal de Defensa de la Competencia de la Comunidad de Madrid y profesor de Historia del Pensamiento Económico de la Universidad San Pablo CEU, ha advertido de que los sistemas públicos de pensiones, salud y de educación están llevando un "camino hacia el precipicio", al asegurar que son "insostenibles" e "incontrolables"."Se descubren que son insostenibles años después de haber sido creados. Para entonces, el monstruo es incontrolable", alertó Schwartz durante su discurso después de recibir de manos del Rey el Premio de Economía Juan Carlos I en la sede del Banco de España.
Ante la presencia del ministro de Trabajo e Inmigración, Valeriano Gómez, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, el economista también lamentó que lo "único" que se les ocurre a los políticos para afrontar la caída de estos sistemas públicos sea o bien recortarlos "sin preaviso" o bien financiarlos "a costa" de la justicia o la defensa nacional.
En un discurso muy crítico con la clase política, Schwartz censuró los rescates acometidos por los distintos gobiernos a entidades financieras, al tiempo que avisó de que estas intervenciones públicas, que se sucedieron en todo el mundo en el episodio más virulento de la crisis, están destinadas a "quebrar estrepitosamente".
"Es una característica de las grandes intervenciones públicas el que aparentan ser sostenibles durante un largo plazo de tiempo para luego quebrar estrepitosamente", indicó el flamante Premio de Economía Juan Carlos I.
Sobre la política monetaria emprendida por los bancos centrales, Schwartz censuró la creación de empleo basada en unos tipos de interés bajos, y consideró "sorprendente" que se encare la recesión con políticas de "microgestión" tras el "desastre" generado por el ex presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan por mantener los tipos "artificialmente" bajos.
Con todo, el economista limitó la actuación de los dirigentes políticos a fijar un marco de reglas "estables y sencillas" de interpretar tendente a facilitar las decisiones de los agentes económicos.
"Nada de discrecionalidad en la determinación de los tipos de interés, ni de cambios fiscales constantes, ni de diferencias de trato para favorecer las pymes o el turismo o la I+D+i", sugirió.