manosRRHH Press. Con frecuencia nos preguntan, sin tener muy claro qué son y para qué sirven, si somos capaces de preparar planes de acogida.

La constante evolución del mercado provoca en las empresas continuos cambios de estrategias, políticas y personas. Así, los procesos de reestructuración, las fusiones, integraciones, etc. experimentadas en los últimos años han generado en muchas organizaciones una fluida entrada y salida de empleados.

Esta rotación del capital humano conlleva la llegada de nuevos profesionales, con nuevas ideas y estilos de trabajo, pero con distintas experiencias y hábitos. Por ello, y con objeto de transmitir la cultura empresarial a los nuevos empleados, muchas empresas han desarrollado e implantado los denominados planes de acogida. Estos planes pretenden facilitar la integración en la organización de los profesionales recientemente incorporados.

Por lo general, las empresas diseñan planes de acogida dirigidos a dos tipos de perfiles profesionales: por un lado, a jóvenes titulados con alto potencial, los cuales tienen planes de carrera que deberían llevarles a puestos de responsabilidad dentro de la compañía a medio o largo plazo; y por otro, a mandos intermedios y directivos.

Objetivos del plan de acogida

Los objetivos fundamentales de estos planes de acogida son orientar a los nuevos empleados, describiéndoles la organización, su visión, misión, valores, estilo de trabajo, normas, etc., reforzar la imagen corporativa y fomentar la motivación interna y, por último, servir de herramienta de retención del talento.

Los planes de acogida pretenden resolver la inevitable sensación de incertidumbre que supone llegar a una nueva organización. Con el deseo de fomentar y fortalecer el espíritu de equipo y el sentimiento de pertenecer al mismo proyecto profesional, todas las personas deben estar dispuestas a ayudar al recién llegado en su integración y conocimiento de la empresa durante su proceso de inducción.

Dentro de los planes de acogida las empresas suelen establecer programas de formación e introducción a la actividad de la compañía. En estos programas, los empleados reciben los conocimientos necesarios para desarrollar sus nuevas funciones dentro de la organización.

Paralelamente, si se trata de jóvenes de alto potencial, muchas empresas suelen proponer, además, un periodo de training en el que el empleado pasa por distintos departamentos de la empresa, incluso, en diferentes sedes, con el objetivo de que conozca con detalle las principales áreas de negocio de la organización y pueda alcanzar una visión global de su actividad.

Manual de acogida

Otro punto importante en el proceso de integración es el manual de acogida. Mediante este documento se informa al nuevo empleado sobre los aspectos fundamentales de la organización, desde la definición de la actividad que desarrolla, hasta la historia, los objetivos o los procedimientos habituales de funcionamiento interno, tales como horarios, vacaciones, nóminas, anticipos, etc.

Dicho manual se diseña para que los profesionales encuentren respuestas a la mayoría de preguntas que puedan surgirles al llegar a la nueva organización. De este modo, los manuales de acogida de las empresas suelen convertirse en el principal aliado del nuevo empleado durante los primeros días: Facilita la integración y proporciona herramientas de formación y desarrollo, contributivas no sólo al conocimiento del negocio sino también al progreso personal de los trabajadores. El resultado: Permitir una rápida integración y adaptación de estos empleados a la cultura de la nueva compañía.

Felipe PortocarreroFelipe Portocarrero, Socio Director de Portocarrero & Asociados

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