imagen de la noticiaEP. El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla (PRC), ha considerado este sábado que "dos mil personas no pueden parar el país" y, en consecuencia, ha pedido "un castigo ejemplar" para los controladores. En su opinión, aquellos que han "abandonado su puesto de trabajo sin previo aviso" tendrían que ser "despedidos" y "sustituidos" por otros.

Revilla ha reclamado al Gobierno central una "respuesta contundente" para la "casta de privilegiados" que ha paralizado España, ya que al ausentarse de su puesto de trabajo se ha cerrado el espacio aéreo español durante casi un día y se ha decretado, por primera vez en la Democracia, el estado de alarma.

En opinión de Revilla, "un país no se puede permitir" una situación como la que ha ocurrido en España, que ha ofrecido una "imagen tercermundista". Por ello, ha insistido en que "hay que dar un escarmiento" a los controladores.

Según ha manifestado el presidente cántabro, existe "un clamor del pueblo español" para que los controladores que han "abandonado su puesto de trabajo sin previo aviso" sean "despedidos". "Tienen que pagar sus culpas" porque "el daño ya está hecho" y va a tener "gravísimas repercusiones", ha añadido.

"España no puede estar en manos de dos mil personas", ha insistido Revilla, para quien lo que ha sucedido en el país es "inaudito". "No me cabe en la cabeza", ha apostillado.

 

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