Redacción. A medida que la inteligencia artificial (IA) transforma la forma en la que operan las empresas, las más visionarias están preparando no solo sus plataformas, sino también a sus profesionales para lo que viene.
Así lo destaca Kyndryl, proveedor de servicios de tecnología empresarial de misión crítica, con la intención de compartir su visión y experiencia propia sobre el papel del departamento de Recursos Humanos y la adopción de la IA en las organizaciones.
Según Kyndryl, la preparación para afrontar el impacto de la inteligencia artificial en las empresas puede abarcar desde la anticipación de cómo la IA redefinirá los diferentes roles laborales, hasta desplegar programas de formación a gran escala.
Lo que es un hecho, en opinión de Kyndryl, es que el departamento de Recursos Humanos va a ser una pieza fundamental en la próxima transformación de las empresas.
Y es que la verdadera preparación, más que formación, requiere una estrategia que en Kyndryl denominan AIR: Anticipar, Integrar, Recualificar y Reubicar, un enfoque que "nos ayuda a adelantarnos a la disrupción, alinear el talento con las oportunidades y capacitar a los empleados para que desarrollen sus habilidades y carreras junto a la tecnología que está transformando su trabajo", tal y como destacan desde la compañía.
Por ello, desde Kyndryl recomiendan:
1. Anticipar el impacto: la IA automatiza tareas y procesos, por lo que hay que empezar a colaborar con los líderes de negocio para discernir qué tareas probablemente se automatizarán y qué roles se verán afectados. Esto permite recomponer el trabajo, consolidar responsabilidades y liberar a los profesionales para que se concentren en actividades de mayor valor añadido.
2. Integrar tres inventarios de competencias clave: competencias necesarias para prestar servicio al cliente, competencias previstas para cada puesto y competencias adicionales que poseen los trabajadores/as.
Unificar estos conjuntos de datos en una sola plataforma proporciona una visión integral de la fuerza laboral y las necesidades del cliente. Con ello se facilita una toma de decisiones informada sobre la dotación de personal, la inversión en formación necesaria y la reubicación.
Además, este enfoque permite responder a las necesidades de los clientes en tiempo real, cerrar brechas de competencias de forma eficiente y garantizar que la plantilla esté siempre alineada con el trabajo más relevante.
3. Planificar las necesidades de aprendizaje con antelación: al tener un mapa claro de las competencias de los profesionales, es posible planificar las necesidades de aprendizaje con más antelación y apoyar el desarrollo en todos los niveles, supervisando, incluso, los progresos regularmente. De este modo se ayuda a los empleados a recualificarse y reubicarse en proyectos de clientes.
4. Implementar la IA en los flujos de trabajo diarios. En Kyndryl, el uso de una plataforma propia, denominada Bridge, permite incorporar la IA a dichos flujos, ayudando a tomar mejores decisiones con mayor rapidez.
5. Acompañar a la plantilla de manera empática en el proceso de cambio y apoyarla para que desarrolle las nuevas competencias que están siendo demandadas por los clientes. Para Kyndryl, la confianza es clave: cuando los profesionales se sienten parte del sistema, es más probable que compartan sus competencias, aprendan y mantengan su compromiso.