EP. Uno de los principales obstáculos que están demorando la firma del acuerdo de reforma de la negociación colectiva entre patronal y sindicatos, que se seguirán discutiendo en las reuniones de la próxima semana, es el de establecer un porcentaje de disponibilidad de jornada para concretar las condiciones de flexibilidad interna en materia de tiempos de trabajo, que los empresarios quieren que se regule en el Estatuto de los Trabajadores y los sindicatos en los convenios colectivos.Sin embargo, en lo que sí hay acuerdo es en que qué hacer en el caso de que exista conflicto en la aplicación de elementos de flexibilidad. En este caso, se baraja la opción de que, cuando se trate de modificaciones sustanciales o afecten a más del 10% de las plantillas en las empresas de 50 o menos trabajadores y al 5% en las de 51 empleados o más, los conflictos se remitirán a la comisión paritaria del convenio como paso previo a la Comisión de Solución de Conflictos.
En el resto de los asuntos ha habido avances sustanciales tras la reunión mantenida ayer por el presidente de la patronal, Juan Rosell, y los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez.
Con todo, la CEOE solicitó un plazo "no inferior a dos semanas" para poder contar con el visto bueno de su Junta Directiva y Comité Ejecutivo antes de un hipotético acuerdo, en tanto que los sindicatos han aplazado su convocatoria del 18 al 25 de mayo. De esta forma, no habrá acuerdo antes del 22 de mayo, fecha de las elecciones autonómicas y municipales.
Principal avance, ultraactividad de los convenios
El principal avance ha sido el referido a la ultraactividad de los convenios (prórroga automática tras su vencimiento). Las partes han acordado establecer a través de un acuerdo interconfederal unos plazos de denuncia del convenio, "un plazo máximo" de negociación tras su finalización, que aún está por determinar, y, de no haber acuerdo, un procedimiento de mediación. Tras él, si persiste el bloqueo, se dará paso a un mecanismo de arbitraje.
Además, el acuerdo contemplaría la revisión de los sistemas de solución extrajudicial de conflictos para que fueran asumiendo progresivamente no sólo conflictos colectivos, sino también individuales.
Asimismo, hay un principio de acuerdo para adaptar la estructura de la negociación colectiva en el sector y permitir la apertura del convenio hacia la empresa, salvo en aquellas materias que la ley reserve al ámbito superior.
Además, fuentes de la negociación concretaron que patronal y sindicatos coinciden en que cuando convivan el convenio de empresa y el del sector será de aplicación el más favorable para el trabajador.
Descuelgue salarial
Los agentes también mantienen sus diferencias en torno al descuelgue salarial. Sí que comparten que cuando no haya acuerdo será la comisión paritaria quien dirima. Si las discrepancias permanecen, los agentes volverán a recurrir a una solución extrajudicial.
Sin embargo, la patronal no asume este protocolo de resolución si las empresas no cuentan con representación sindical, mientras que sí que lo acepta para otros supuestos de modificación de las condiciones de trabajo.
Las mismas fuentes precisaron que el preámbulo recogerá además una referencia a las mutuas y el absentismo, aspectos en los que la CEOE y los sindicatos han alcanzado "aproximaciones importantes".
Ahora bien, este tema será abordado en el ámbito tripartito y está prevista ya una reunión a tres bandas con algún representante del Ministerio de Trabajo para acordar la reforma de la ley de mutuas.
Esta reforma será aprobada mediante una serie enmiendas a la reforma de las pensiones, por lo que habrá de acordarse antes del 31 de mayo, fecha límite para presentarlas.
Empleo y salarios
Por otra parte, las mismas fuentes indicaron que el acuerdo incluirá, según lo hablado hasta ahora, una mención al modelo salarial, en el sentido de defender su indexación a la inflación, tal y como se determina en el Acuerdo Interconfederal vigente, y recordando que los incrementos salariales ya incorporan referencias a la productividad.
Además, se incluirá una llamada a abordar la discusión sobre el futuro de la contratación a tiempo parcial, la temporalidad y el empleo de los jóvenes.