ana plazaRRHH Press. El Hospital de los Venerables, sede de la Fundación Focus-Abengoa, acaba de acoger el acto de clausura de la segunda edición del programa de Executive Education Programme for Leadership Development-PDL, impartido conjuntamente por Loyola Leadership School y Esade Business School. Durante la ceremonia, se entregaron los diplomas acreditativos a los alumnos que han participado en esta segunda edición del programa, quienes, además, fueron testigos de una conferencia sobre el liderazgo del siglo XXI ofrecida por la directora financiera de Microsoft Ibérica, Ana Plaza, madrina de esta segunda promoción.

Durante su conferencia 'Being a leader: what it takes!', Plaza quiso compartir con los asistentes su experiencia personal en este campo del liderazgo, y se consideró una persona afortunada, porque a lo largo de su trayectoria ha tenido “la inmensa suerte de conocer de primera mano a grandes líderes y aprender de ellos”.

La directiva de Microsoft aseguró que ser un líder es “un privilegio, un honor y una gran responsabilidad, y requiere un gran compromiso, porque una de las cualidades clave de un líder es ser capaz de hacer que alguien consiga algo para lo que no se sentía capacitado”. Según explicó, es una firme defensora del desarrollo personal, “puesto que si no apostamos por un aprendizaje permanente, nos volveremos obsoletos”.

Virtudes de un líder

Asimismo, desgranó cuáles deben ser las cualidades de un buen líder y, en este sentido, afirmó que “el ego es el gran enemigo del liderazgo ya que impide saber escuchar”. Junto a la humildad, consideró que entre las virtudes más importantes de un líder se encuentra "la integridad, así como saber sacar lo mejor de tu equipo y conectar con las personas que lo conforman, tanto a nivel personal como profesional”. Además, indicó que los líderes deben saber delegar, simplificar el trabajo, ayudar a comprender qué queremos en el día a día, ser exigentes y comprensivos y, sobre todo, “saber abengoa loyola esadecuándo deben aplicar una u otra actitud”.

Por otro lado, Plaza manifestó que los líderes actúan como entrenadores, “ya que deben acompañar a las personas desde donde están hasta donde quieren estar, y hacerles pensar por ellos mismos”, y como espejos, “nuestro equipo se contagia de lo que nosotros seamos”. De este modo, insistió en la importancia del equipo, “las cosas importantes nunca se han conseguido de forma individual”, de exigir más a quien más oportunidad tiene de progresar y no solo a los mejores, y de que el éxito radica siempre en el equipo, “la responsabilidad es solo del líder, pero el reconocimiento es para todos”.

 

 

 

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