Recursos Humanos RRHH Press - Un 70% de los jóvenes trabajadores ignora con frecuencia las políticas de TI, y un 25% es víctima de un robo de identidad antes de cumplir los 30 años.
Así se desprende del estudio Cisco Connected World Technology Report , que desvela algunas claves sobre la actitud de la nueva generación de trabajadores hacia las políticas de TI y su influencia directa sobre las amenazas a la seguridad empresarial.
Según el informe de Cisco, se trata de una generación que ha crecido con Internet, que aboga por la flexibilidad para trabajar en cualquier momento y lugar y que en el entorno de trabajo realiza actividades personales.
Su manera de actuar compromete la seguridad de la empresa o su propia seguridad, algo que preocupa cada vez más a las organizaciones.
Su comportamiento incluye diversas actividades que conllevan riesgos, como el uso de las conexiones inalámbricas de los vecinos, la ubicación frente a oficinas para acceder gratuitamente a redes WiFi o el uso de dispositivos de otras personas sin su supervisión.
Teniendo en cuenta que al menos uno de cada tres empleados, el 36%, reconoce no respetar a sus departamentos de TI, las políticas corporativas tradicionales se encuentran en un punto de inflexión, ya que a su vez deben responder a la mayor demanda de flexibilidad para acceder a redes sociales y disponer de los recursos corporativos de forma remota utilizando cualquier dispositivo.
Igualmente, las demandas de estos jóvenes trabajadores generan una mayor presión no solo sobre los departamentos de TI y las políticas corporativas, sino también sobre empleadores y responsables de contratación, que deben atraer los mejores talentos para garantizar la ventaja competitiva de sus organizaciones.
Claves del Informe Cisco
Los comportamientos arriesgados aumentan los robos de identidad
Quizá como resultado directo de la pérdida de límites a la privacidad, casi uno de cada cuatro estudiantes universitarios, 24%, y jóvenes trabajadores, 23%, a escala global es víctima de un robo de identidad antes de los 30 años. Cuando la muestra se amplía a un mayor número de personas, dos de cada cinco estudiantes universitarios afirman tener amigos o familiares que han sufrido un robo de identidad. Las siguientes conclusiones del Informe proporcionan una mayor visibilidad sobre la frecuencia de robos de identidad en esta generación.
Seguridad y privacidad online
Uno de cada tres estudiantes universitarios, 33%, no da importancia a compartir información personal online, cree que los límites a la privacidad se están desdibujando o simplemente no piensa en la privacidad. Esto proporciona una orientación sobre cómo pretende gestionar la información online la próxima generación de trabajadores, algo que puede influir no solo en sus actividades personales sino también en las laborales.
Respeto a las políticas de TI
Entre aquellos que conocen las políticas de TI, siete de cada diez jóvenes trabajadores, 70%, admiten saltárselas con cierta regularidad. La razón más citada para ello es la creencia en que no están haciendo nada malo, según el 33%, mientras uno de cada cinco, 22%, se excusa defendiendo la necesidad de acceder a programas y aplicaciones no autorizados para poder cumplir con su trabajo y un 19% admite que las políticas no se hacen cumplir.
Igualmente, un 18% de los encuestados dice no tener tiempo para pensar en las políticas de TI mientras están trabajando, el 16% cree que cumplir dichas normas no es conveniente, el 15% simplemente se olvida de las políticas y un 14% las incumplen porque sus jefes no les están vigilando.
Dos de cada tres encuestados, 67%, creen que las políticas de TI deben modificarse para responder a las verdaderas demandas de flexibilidad en el trabajo.
Las empresas prohíben el uso de muchos dispositivos y aplicaciones de redes sociales. Según los jóvenes trabajadores, los juegos on line constituyen la aplicación más restringida (37%), mientras los iPods de Apple son los dispositivos prohibidos con mayor frecuencia (15%).
Uno de cada diez empleados (el 10%) afirma que las políticas de TI prohíben el uso de iPads y tablets, lo que supone un reto creciente para los responsables tecnológicos a medida que se incrementa la popularidad de los tablets.
Tres de cada diez jóvenes trabajadores, 31%, tienen también prohibido el acceso a redes sociales como Facebook, Twitter o YouTube.
Tres de cada cinco empleados, 61%, creen que no son responsables de proteger la información y los dispositivos; afirman que dicha tarea corresponde al departamento de TI o a los proveedores de servicios.
Comportamiento arriesgado: usar las conexiones wireless de vecinos y comercios
Casi uno de cada cuatro estudiantes universitarios, 23%, han solicitado a su vecino acceso a su ordenador o a su conexión de Internet, y prácticamente uno de cada cinco, 19%, admite haber accedido a la conexión inalámbrica de algún vecino sin permiso. Cerca de uno de cada cinco estudiantes universitarios, 19%, afirma situarse junto a comercios para usar una conexión wireless gratuita. El 9% ha pedido a un desconocido usar su teléfono móvil. En total, dos de cada tres jóvenes trabajadores (el 64%) han tenido al menos uno de estos comportamientos arriesgados.
Comportamiento arriesgado: uso de equipos sin supervisión
Más de la mitad de los trabajadores encuestados, 56%, admite haber permitido a otros utilizar sus equipos sin supervisión: a familiares, amigos, colegas de trabajo o incluso a gente que no conocen.
Los estudiantes universitarios reflejan un comportamiento incluso más arriesgado: más de cuatro de cada cinco, 86%, admiten haber permitido a otros usar su ordenador sin supervisión, lo que indica una tendencia al alza a medida que la nueva generación de trabajadores accede al mercado laboral en los próximos cinco años.
El 16% de los estudiantes universitarios admite haber dejado dispositivos y pertenencias personales sin control en espacios públicos, mientras pedían algo de comer o beber o iban al servicio.
Según Pilar Santamaría, directora de Ciberseguridad para la Región Sur de Cisco, “las actitudes de la próxima generación de trabajadores frente a la movilidad y flexibilidad de acceso a la información y las redes sociales suponen un mayor riesgo para la seguridad de las empresas, que deben responder a estas demandas revisando sus políticas de TI, reforzando la educación de los usuarios y fomentando una mejor relación entre empleados y departamentos de TI. La adaptación de las organizaciones a esta nueva realidad influirá no solo en los riesgos de seguridad, sino también en la productividad y ventaja competitiva de las organizaciones”.
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