Recursos Humanos RRHH Press – Redes sociales como Facebook o Twitter tiran de retórica a la hora de plasmar públicamente los millones de mensajes que generan sus usuarios, aunque estos tal vez no sean conscientes en estas herramientas de su remoto poder de persuasión.
Así, casi 25 siglos después, la retórica, el arte para expresarse adecuadamente a través del lenguaje, fijada por Aristóteles en el siglo IV A.C, está presente en las nuevas tecnologías.
Inmaculada Berlanga, profesora del grado de Comunicación de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) y doctora en Filología Clásica, fue introduciéndose en el mundo de la comunicación audiovisual, y desde el curso 2007-2008, cuando las redes sociales empezaban a despuntar, decidió dar un barniz clásico a su perfil de Facebook, una plataforma “muy confusa –mi concepto de amistad es diferente al que aquí se define”-, pero muy atractiva a la hora de expresar muchas figuras retóricas y estrategias recogidas por Aristóteles”.
En su tesis doctoral de 2012, ‘Principios de retórica clásica en las redes sociales. El caso Facebook’, Berlanga analizó a 200 usuarios (cuatro a fondo) de la herramienta creada por Mark Zuckerberg en 2004. De este análisis se desprende que un usuario en cada intervención en Facebook utiliza una media de 2,7 figuras retóricas.
Hipérboles, elipsis, metonimias, sinécdoques e hipérbatos dan fuerza a las palabras de los ciudadanos digitales. Por ejemplo, muchas de ellas pueden estar en un comentario típico de Facebook como un ‘me gusta’ o un emoticono. Pero hay una figura predominante, como ya comentaba Aristóteles en el discurso clásico, que está en el debate cibernético: la metáfora. Según Berlanga, Aristóteles ya hablaba de su predominio como “una ventana que se abre al mundo”.
La profesora de Comunicación de UNIR, que imparte la asignatura Retórica y persuasión, demuestra que Facebook cumple con las partes del discurso, la estrategia expresiva y el uso de las figuras retóricas que ya ideó Aristóteles.
Concretamente, en el terreno de las estrategias, Berlanga afirma que la ligada al pathos (sentimientos, emociones) domina sobre el ethos (hábitos, costumbres) y el logos (dialéctica, argumentos). Es decir, que un comentario en Facebook que apele al sentimiento será más efectivo que otro que se base únicamente en un discurso racional.
Por otra parte, como en la Grecia clásica, con el ágora pública que impedía el concurso a mujeres y esclavos, también en estos “espacios de libertad” que plantean las redes existe una restricción personificada en la brecha digital.
Apoyándose en su tesis, Berlanga llega a la siguiente conclusión: “A pesar de la distancia que las separa en la línea del tiempo y de la instintiva reacción de sorpresa ante esta afirmación, Retórica y redes sociales aparecen como dos realidades convergentes y análogas”. Y añade: “Nos sumergimos pues en el mundo en red, eslabón de este vertiginoso proceso que caracteriza a la comunicación actual y… ahí están: universales que transcienden espacio y tiempo, en los que se fundamentan los principios persuasivos manifestados en cada sociedad con las características que les son propias, pero que han conservado a lo largo de los siglos sus elementos rectores: estrategias, operaciones, creativas desviaciones del lenguaje. Nuestro pasado configura y alumbra nuestro presente. Un presente mediado por el boom de las redes como nuevo paradigma comunicativo”.
Inmaculada Berlanga también lucha por aprovechar los valores, ventajas y recursos de las redes sociales, su capacidad de inmediatez, creatividad, rasgo intuitivo e interactividad para “humanizar la conversación con lenguajes no artificiosos, cercanos y correctos”.
RRHHpress