Recursos Humanos RRHH Press. La transformación digital no es una opción ni un proyecto a largo plazo. La transformación debe estar en la hoja de ruta desde hoy mismo”. Así lo asegura, Marta Díaz Barrera, fundadora de Talentoscopio, firma especializada en servicios de selección, formación, talento y carrera profesional.
Según explican desde esta compañía, la transformación digital es un potente factor de estimulación de la economía mundial. De hecho, se espera que alcance una facturación de entre 1,5 y 1,8 billones de dólares en el horizonte de 2020, es decir, apenas dentro de 4 años.
Pese a que España no está al nivel de las grandes locomotoras económicas mundiales, como son Estados Unidos, China, Reino Unido, Alemania o Francia, lo cierto es que las previsiones auguran un salto importante en la Economía Digital española. Un informe presentado en el último Foro de Davos indicaba que el PIB ligado al entorno digital crecerá del 19% actual -poco más de 200.000 millones de euros- hasta el 22% en 2020 -252.000 millones de euros-. En los mejores escenarios, ese crecimiento alcanzará el 24% -290.000 millones de euros-.
En este contexto, Talentoscopio, como firma defensora de la cultura de la transformación y del talento en las empresas, ha elaborado cinco claves sobre lo que es y lo que no es transformación digital, con el fin de ayudar a las empresas a desarrollar su potencial, su competitividad e impulsar la evolución de los modelos de negocio.
NO es transformación digital
- Tener una web. Hoy todas las empresas cuentan con una página web como escaparate o venden a través de un sitio e-commerce. Disponer de una o de ambas opciones ya no es suficiente.
- Estar presente en las redes sociales. No basta solo con tener perfiles en Facebook, Twitter o Instagram, pensando en que los competidores también los tienen; es necesario dominar el idioma y las características de cada una de las redes sociales para sacarles el máximo partido.
- Hacer negocios de la misma forma a como lo hacíamos quince años atrás. La mitad de las empresas de Fortune 500 han desaparecido en los últimos diez años por no haber integrado la transformación digital en sus negocios.
- Creer que toda la responsabilidad recae en el CIO, como perfil técnico de la empresa y como única persona que debe afrontar el proceso de digitalización.
- Anclarse en lo que se ha conseguido hasta ahora bajo el pretexto de que se lleva haciendo treinta años lo mismo y ha funcionado. Las cosas ya nunca serán como antes.
SÍ es transformación digital
- Como todo proceso de evolución, transformación digital implica analizar la situación de partida, dar una vuelta (en muchos casos será total) a cómo se están haciendo las cosas y empezar a cuestionarse procesos, métodos, objetivos... todo.
- Conocer a la perfección a nuestros usuarios y clientes. Saber quiénes son, cómo compran, qué les hace felices y qué quieren. Poner el foco en el servicio, en ofrecer una experiencia inolvidable al usuario.
- La transformación digital es un proceso continuo que debe involucrar a absolutamente todos los perfiles de la empresa, desde el director general o CEO a los responsables de marketing y finanzas, y, por supuesto a los perfiles técnicos.
- Asumir y entender el valor de los datos, saber cuáles son necesarios, interpretarlos y actuar en consecuencia.
- Tener siempre presentes las métricas, en la medida en que son protagonistas. Las metodologías ágiles se basan en el nuevo mantra 'crear - medir - aprender', que debe formar parte de la estrategia.
“La Comisión Europea publica un Indice de economía y sociedad digitales que sitúa a España en el puesto 15 de un total de 28 países. Mejoramos nuestra marca en dos puestos con respecto a hace dos años. Sin embargo, el estudio aún muestra que estamos atrás en el indicador que mide las competencias de nuestros profesionales en el ámbito digital y que a las empresas les queda mucho camino por recorrer”, concluye Díaz Barrera..
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