Redacción. La adopción de la inteligencia artificial (IA) en las empresas españolas se ha convertido en una cuestión estratégica para los departamentos de Recursos Humanos.
Así se desprende del estudio elaborado por EY y el think tank enClave de Personas «Impulsando la adopción de la IA desde Recursos Humanos», una investigación realizada a partir de entrevistas a responsables de personal de algunas de las organizaciones más relevantes en España, en la que se analiza cómo las empresas están impulsando la adopción de la IA desde la perspectiva de la gestión del cambio, el liderazgo y la cultura corporativa.
El estudio identifica cuatro pilares para la adopción de la IA que explican el éxito de las organizaciones más avanzadas: una narrativa estratégica clara, un liderazgo capaz de impulsar el cambio cultural, el desarrollo continuo de nuevas capacidades y modelos de gobernanza sólidos que permitan escalar esta tecnología de forma responsable, en los que las personas deben ser su eje vertebrador.
El uso de la IA se generaliza, pero la adopción avanzada sigue siendo minoritaria
La investigación pone de relieve que el 88 % de los empleados utiliza IA en su trabajo y obtiene un ahorro medio de ocho horas semanales, pero solo un 5 % ha alcanzado un nivel avanzado de integración, que combina asistentes, agentes y soluciones corporativas, algo que, de alcanzarse, permitiría incrementar ese ahorro hasta las 14 horas semanales.
En cuanto a los directivos, el 46 % ya utiliza herramientas de IA generativa a diario y otro 35 % lo hace semanalmente. Sin embargo, el informe advierte de que la generalización del uso no equivale necesariamente a una adopción profunda de esta tecnología. Se dan aún diferencias muy significativas entre funciones, sectores, niveles jerárquicos y organizaciones, lo que explica que muchas compañías se encuentren todavía en fases muy distintas de madurez.
La investigación también revela que la mayor parte del valor generado por la IA sigue capturándose en forma de productividad individual.
Aunque las organizaciones ya observan mejoras de eficiencia y ahorro de tiempo, aún son pocas las que han emprendido una transformación más profunda de sus procesos, sus modelos de trabajo o sus formas de colaboración. Y el gran reto es convertir las mejoras individuales en ventajas organizativas sostenibles y escalables.
Formación, ritmos desiguales y la irrupción de la IA agéntica
En este contexto, el aprendizaje es el principal factor diferencial. Según el estudio, el desarrollo de competencias en IA explica hasta el 49 % del tiempo ahorrado por los usuarios, por encima incluso de la herramienta utilizada.
Sin embargo, únicamente el 12 % de los empleados recibe actualmente más de 80 horas anuales de formación en IA, el umbral a partir del cual los beneficios de productividad se multiplican significativamente.
Por otra parte, el informe pone de manifiesto que la adopción de la IA se produce a diferentes velocidades dentro de una misma compañía. Mientras algunas áreas se encuentran todavía en fase de experimentación, otras ya están abordando cambios estructurales en procesos, funciones y modelos operativos.
Esta realidad exige nuevas herramientas de diagnóstico y planificación para gestionar la transformación de manera coherente, según se refleja en el informe.
Por último, el informe aborda la irrupción de la IA agéntica, capaz de ejecutar tareas y coordinar acciones con niveles crecientes de autonomía, y señala que para 2028 el 33 % de las aplicaciones empresariales incorporará agentes de IA y el 15 % de las decisiones de trabajo serán tomadas de forma autónoma.
Al mismo tiempo, el 90 % de las compañías considera que la IA agéntica puede convertirse en una fuente relevante de ventaja competitiva.