Redacción. Los centros de operaciones de ciberseguridad (SOC) de Vodafone España detectaron más de 11.000 incidentes de seguridad dirigidos contra los sistemas, las redes y los dispositivos de sus clientes pymes entre febrero y septiembre de 2026.
Estos incidentes de ciberseguridad se caracterizan, a diferencia de las amenazas, por tener impacto en el negocio o en la seguridad de las pymes.
El malware lidera las amenazas
El análisis de la actividad registrada durante este periodo muestra que el malware se mantiene como una de las principales amenazas para las pymes, al concentrar el 73 % de las detecciones.
Por su parte, el 44 % de los incidentes estuvo relacionado con la exposición y las fugas de información, mientras que el 39 % correspondió a accesos sospechosos de cuentas bloqueadas. Además, un 31 % de las detecciones estuvo vinculado a comunicaciones con países de alto riesgo.
La actividad de ciberseguridad de Vodafone España se gestiona desde los cuatro centros de operaciones de ciberseguridad que la compañía tiene en Madrid, Barcelona y Murcia.
Los centros monitorizan permanentemente los sistemas de empresas y administraciones públicas, analizan comportamientos anómalos y actúan ante posibles incidentes antes de que puedan afectar a la actividad de las organizaciones.
Teletrabajo y aplicaciones cloud aumentan los riesgos
Vodafone protege actualmente 5,5 millones de líneas móviles de empresas, además de redes, ordenadores, servidores y otros dispositivos conectados. La compañía advierte de que la extensión del trabajo en movilidad, el uso creciente de aplicaciones en la nube y la incorporación de nuevos dispositivos han ampliado la superficie expuesta a posibles ataques.
El teléfono móvil se ha convertido en una herramienta esencial para acceder al correo electrónico, compartir documentos, autorizar operaciones o conectarse a los sistemas corporativos. Esta concentración de información y credenciales lo convierte también en uno de los objetivos prioritarios de los ciberdelincuentes.
“Los ataques ya no se dirigen únicamente contra los grandes servidores de una compañía. Con frecuencia, el punto de entrada es el móvil de un empleado, un correo fraudulento, una contraseña comprometida o un dispositivo que no se ha actualizado. La protección debe acompañar a cada profesional y a cada conexión, independientemente del lugar desde el que trabaje”, ha explicado Roberto Lara, director de la unidad de ciberseguridad de Vodafone Empresas.