huella de carbonoRRHH Press. La multinacional española Abengoa redujo en 550.000 toneladas las emisiones de CO2 asociadas a sus productos y servicios en 2010, como parte del compromiso de la compañía en la lucha contra el cambio climático y el cuidado del medioambiente. Las emisiones totales alcanzaron el año pasado las 9.563.056 toneladas.

Abengoa puso en marcha en 2008 el inventario de gases de efecto invernadero (GEI), un sistema para contabilizar las emisiones de este tipo de gases de todos los procesos productivos de sus bienes y servicios, para todas sus actividades y en la totalidad de las zonas donde está presente, lo que le ha permitido definir y cumplir con unos objetivos de reducción anuales.

Para contabilizar sus emisiones, Abengoa ha tenido en cuenta la variación de la actividad, un factor con un alto efecto distorsionador en los resultados. Así, una sociedad que ha tenido más actividad este año, en comparación con el anterior, habrá incrementado también sus emisiones. De ahí que el éxito en los planes de reducción radique en conseguir que el aumento de emisiones esté por debajo del aumento de actividad.

Con el fin de eliminar este efecto distorsionador, Abengoa no hace un estudio comparativo entre las emisiones de un año y las del anterior, sino entre ratios: toneladas CO2/actividad. Con esta fórmula obtiene la cifra exacta de las emisiones que la sociedad ha reducido gracias a la aplicación, exclusivamente, de los planes de reducción de emisiones.

La contabilidad anual de emisiones llevada a cabo por Abengoa es una de las más completas que existen en la actualidad, ya que incorpora los tres alcances recogidos en el Protocolo de Kyoto: emisiones directas, asociadas a fuentes que están bajo el control de la compañía (alcance 1); emisiones indirectas, asociadas a la generación de la electricidad o energía térmica adquirida (alcance 2), y emisiones indirectas asociadas a la cadena de producción de bienes y servicios adquiridos por Abengoa (alcance 3).

Por otro lado, el inventario de gases de efecto invernadero permite el etiquetado de los productos y servicios de Abengoa, que comunica a sus clientes y a la sociedad las emisiones asociadas a cada uno de ellos. La compañía ha suscrito, hasta ahora, acuerdos con más de 17.000 proveedores en todo el mundo, lo que les obliga a comunicar sus emisiones o manifestar su intención de implantar un sistema de reporte de sus emisiones en el plazo de seis meses. Esta extensión a las compras es uno de los elementos más novedosos del sistema, ya que implica la colaboración activa de los proveedores de Abengoa en la lucha contra el cambio climático.

El inventario de gases de efecto invernadero forma parte, junto con el sistema de indicadores GRI (Global Reporting Initiative), el sistema de Indicadores de Sostenibilidad Ambiental (ISA) y el sistema de certificaciones del sistema integrado de gestión de la sostenibilidad (SIGS) de Abengoa, de una herramienta que permite la gestión en tiempo real de la huella global (social, económica y ambiental) asociada a las actividades de la compañía.

Con estas herramientas, Abengoa trabaja por mantener su liderazgo en las políticas frente al cambio climático, y ser un referente ejemplar en el ámbito de la sostenibilidad medioambiental para otras compañías.

Recursos Humanos Press

 

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