sostenibleRRHH Press. El 93% de los directivos considera que la sostenibilidad será un factor clave para el éxito de sus empresas en el futuro inmediato. En apenas diez años, la sostenibilidad estará plenamente integrada en la actividad, procesos y sistemas de las organizaciones, además de en las cadenas de suministro globales y locales, según el estudio conjunto elaborado por el Pacto Mundial de Naciones Unidas y Accenture, que ha contado con la opinión de 766 presidentes y consejeros delegados de todo el mundo.

Según el informe ‘A New Era of Sustainability: UN Global Compact-Accenture CEO Study 2010’ (Una nueva era de sostenibilidad: Encuesta 2010 a CEOs Pacto Mundial de Naciones Unidas-Accenture), la crisis económica no ha debilitado el compromiso corporativo en materia de sostenibilidad. De hecho, parece haber conseguido el efecto contrario: El 80% de los directivos afirma que la crisis ha incrementado la importancia de la sostenibilidad.

En un momento en el que las empresas deben hacer frente a los retos planteados por la crisis, la sostenibilidad se identifica como una fuente de reducción de costes y aumento de ingresos. Además, muchas compañías consideran la sostenibilidad como un factor clave para fomentar el crecimiento en nuevos mercados con la vista puesta en la recuperación económica.

En 2007, el 50% de los directivos declaró que los temas de sostenibilidad se habían integrado en la estrategia y en las operaciones de su empresa. En la informe de 2010, este porcentaje se dispara hasta el 81%. A pesar de la complejidad de los retos globales, y en los últimos tres años, se han realizado progresos al pasar de la fase de desarrollo a la aplicación real de una estrategia de sostenibilidad.

Aun así, también hay barreras, como la complejidad de aplicar la estrategia en el conjunto de las funciones del negocio -mencionado por el 49%-, las prioridades estratégicas en materia de competencia (48%) y la falta de reconocimiento por parte de los mercados financieros (34%).

Marca, confianza y prestigio

Según las conclusiones de este estudio, hay tres atributos corporativos –marca, confianza y prestigio– a los que los directivos conceden una especial importancia a la hora de actuar en materia de sostenibilidad. El 72% identificó estos atributos como uno de sus principales factores de motivación, seguidos por el potencial aumento de ingresos y reducción de costes (44%), la motivación personal (42%), la demanda del consumidor y del cliente (39%) y el compromiso y la capacidad para retener empleados (31%).

Además, el 83% afirma que la crisis económica ha aumentado la importancia de la sostenibilidad y la ética a la hora de crear confianza en el negocio, el 80% considera que ha aumentado la importancia de la sostenibilidad como cuestión prioritaria para la alta dirección y el 77% afirma que les ha llevado a adoptar una perspectiva a más largo plazo del negocio y del papel de la sostenibilidad.

Educación, cambio climático y nuevas tecnologías

Los directivos identifican la educación y el cambio climático como los “principales problemas” a los que se enfrentan, vislumbrándose en el horizonte cuestiones como la escasez de recursos y la salud. Para el 72% la educación es la cuestión de desarrollo más importante para el éxito de sus negocios en el futuro, seguido del cambio climático con un 66%.

El 91% de los directivos confirma que sus empresas emplearían nuevas tecnologías para abordar cuestiones de sostenibilidad en los próximos cinco años, como puede ser el desarrollo de energías renovables y generar una mayor eficiencia energética.

El 78% considera que las empresas deberían colaborar con diversas partes interesadas para abordar temas de sostenibilidad. Entre los ejemplos de posibles asociaciones de colaboración se encuentran los proveedores, las ONGs y las administraciones.

Cinco áreas y un objetivo

Los directivos también consideran que para que la sostenibilidad pueda integrarse plenamente en la actividad principal de sus empresas, deben cumplirse varias condiciones:

  • Conformar los gustos del consumidor para desarrollar un mercado más fuerte para productos sostenibles.
  • Formar a la dirección, a los empleados y a la siguiente generación de directivos para abordar cuestiones de sostenibilidad.
  • Comunicarse con los inversores para crear un mejor entendimiento del impacto de la sostenibilidad.
  • Medir los resultados en base a la sostenibilidad –y explicar el valor del negocio en la sociedad–.
  • Trabajar con las administraciones públicas para crear una normativa más transparente y en condiciones de igualdad.

Hoy por hoy, menos del 50% de los directivos consultados –y que trabajan para empresas cotizadas en Bolsa- señalan que la sostenibilidad está integrada en sus conversaciones con analistas. A pesar de reconocer que las actividades de sostenibilidad tienen un impacto positivo en la valoración de su empresa –en términos de aumento de ingresos, reducción de costes, reducción de riesgos y mejora del prestigio de la marca–, todos ellos eluden cuantificar ese valor con parámetros tradicionales como la reducción del coste y el aumento de ingresos.

 

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