Un tercio de las empresas españolas considera la falta de formación en IA como un problema crítico para su ciberseguridad

Redacción. La falta de herramientas impulsadas por inteligencia artificial (IA) y la complejidad de gestionar infraestructuras avanzadas de ciberseguridad dejan a muchas organizaciones en situación de vulnerabilidad.

Así se desprende del estudio Defensa cibernética e IA: ¿estás listo para proteger tu organización?, elaborado por Kaspersky, compañía global de ciberseguridad y privacidad digital, que pone de relieve una creciente sensación de urgencia en las organizaciones españolas para prepararse ante las ciberamenazas impulsadas por IA, con un 22 % de encuestados que afirmaron tener brechas considerables en su protección cibernética.

A pesar de comprender los riesgos, las empresas se enfrentan a importantes obstáculos para construir una sólida ciberseguridad. Según el estudio, el 34 % de las organizaciones en España menciona la falta de formación de sus empleados en ciberseguridad relacionada con IA como un problema crítico.

Otro 32 % señala la complejidad de gestionar la infraestructura de ciberseguridad, lo que dificulta ir por delante de los atacantes.

Así mismo, la escasez de herramientas avanzadas es otro desafío clave, con un 43% de encuestados que admite que sus organizaciones carecen de soluciones de ciberseguridad modernas impulsadas por IA, mientras que el 38 % enfrenta la falta de información procedente de expertos externos sobre el panorama de amenazas relacionadas con IA en constante evolución.

Además, el 32 % experimenta la escasez de profesionales de seguridad de la información (InfoSec) cualificados, lo que deja a las empresas expuestas a amenazas cada vez más sofisticadas.

Consecuencias graves

Las consecuencias de no adaptarse son graves y de gran alcance. El 51 % de los profesionales españoles encuestados teme que la falta de preparación derive en filtraciones de datos confidenciales, mientras que el 47 % anticipa la pérdida de la confianza de los clientes y un 46 %, pérdidas financieras significativas, que incluyen caídas en el valor de las acciones y pérdida de oportunidades de negocio.

El daño reputacional preocupa al 50 % de los encuestados, que temen las repercusiones a largo plazo de un ciberataque.

Otras posibles consecuencias incluyen sanciones financieras (32 %), retiro de inversores (29 %), demandas (29 %) e, incluso, cierres parciales de la empresa (21 %).

"El auge de los ciberataques impulsados por IA marca un punto de inflexión en el panorama de la ciberseguridad. Las organizaciones deben actuar ya para reforzar sus defensas. Esto incluye invertir en herramientas impulsadas por IA, capacitar a los empleados para que reconozcan las amenazas relacionadas con IA y desarrollar e implementar controles de ciberseguridad para productos y servicios con IA", afirma Alexey Vovk, director de seguridad de la información en Kaspersky.

"No adaptarse podría conducir a daños significativos a nivel financiero, operativo y de reputación. La preparación no una opción, sino una necesidad en esta nueva era de ciberamenazas”, añade Vovk.

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