Recursos Humanos RRHH Press - El deterioro de las condiciones del mercado laboral en España ha sido muy rápido, según demuestra el Índice de Calidad Laboral (ICL), elaborado anualmente por el grupo de investigación AQR-IREA de la Universidad de Barcelona para Manpower Professional.Este índice sintetiza el comportamiento del mercado de trabajo en diez dimensiones propuestas por la Comisión Europea en 2001: Calidad intrínseca al puesto de trabajo, Habilidades y aprendizaje continuado de los trabajadores, Igualdad de género, Salud y seguridad en el trabajo, Flexibilidad y seguridad, Inclusión y acceso al mercado de trabajo, Organización del trabajo y equilibrio con la vida cotidiana, Diálogo social, Diversidad y no discriminación y Productividad del trabajo.
Las cifras de 2009, las últimas analizadas, demuestran que en algunas de dichas dimensiones España perdió en un año la mejoría de la calidad laboral registrada entre 2001 y 2008. El valor que se le otorgó al índice en 2001, 100, sirve como referencia para comprobar la evolución de la calidad laboral general y de cada una de las diez dimensiones en las que los investigadores la han dividido.
En siete de las diez dimensiones se han registrado caídas en el último año estudiado, 2009, y en dos de ellas -Flexibilidad y seguridad e Inclusión y acceso al mercado de trabajo- el retroceso sufrido hace que, por primera vez desde que se realiza el estudio, se sitúen en niveles inferiores al punto de partida, en 2001.
Las otras cinco dimensiones en las que la calidad laboral ha empeorado son Calidad del puesto de trabajo, Habilidades y aprendizaje continuado de los trabajadores, Salud y seguridad en el trabajo, Diversidad y no discriminación, y Productividad. Según el estudio dirigido por el catedrático de la Universidad de Barcelona Jordi Suriñach, el índice solo ha registrado mejoras en tres dimensiones: Igualdad de género, Equilibrio con la vida cotidiana y Diálogo social.
Lógicamente el primer aspecto en el que se ha registrado una caída a niveles inferiores a 2001 es la Inclusión y acceso al mercado de trabajo, que retrocedió un 33,61% entre 2008 y 2009, a valores claramente inferiores a los del año 2001, hasta situarse en 80,9 puntos. La destrucción de empleo generalizada explica este desplome del Índice.
La segunda de las diez dimensiones del Índice que ha sufrido una regresión por debajo de su punto de partida en 2001 es Flexibilidad y seguridad, que analiza los retrocesos observados en las diferencias salariales entre indefinidos y temporales, el incremento en trabajadores a jornada parcial por no encontrar completa, la caída en los beneficiarios por pensiones asistenciales así como el incremento en la tasa de cobertura por desempleo. El empeoramiento en estas áreas explicaría la caída en el Índice del -18,22% entre los años 2008 y 2009, una cifra que anula la mejora producida de 2001 a 2008 y que lo sitúa en 93,27 puntos frente a los 100 con que partía en 2001.
A pesar de la caída en siete de las diez dimensiones que forman el Índice de Calidad Laboral Global, este registró en 2009 una ligera mejora (del 0,97%) respecto a 2008 pasando de 118,21 a 119,35, debido, fundamentalmente, a que la mayoría de la información existente “procede de trabajadores empleados que, ante la grave situación de crisis existente desde finales de 2007, se han mostrado más satisfechos con su situación laboral ante la perspectiva de poder perder su puesto de trabajo. En cambio, la carencia de información estadística respecto a aquellos trabajadores que han perdido su empleo, impide cuantificar su percepción sobre la situación laboral”, argumenta Suriñach.
En cuanto a las tres de las diez dimensiones que mejoraron respecto al año anterior: Igualdad en género (13%); Equilibrio con la vida cotidiana (3,2%) y Diálogo social (9,4%), Suriñach explicó que en el fondo, son dimensiones que pueden ser compatibles con un empeoramiento general de las condiciones del mercado laboral, como en el caso de la Igualdad de género, dado que la crisis económica ha supuesto una mayor pérdida de puestos de trabajo en sectores con una elevada tasa de masculinización, como puede ser el caso del sector de la Construcción.
El Estudio Manpower Professional de Calidad Laboral se basa principalmente en los datos de la Encuesta de Calidad de Vida en el Trabajo, una fuente que proporciona información en base a entrevistas a trabajadores. Además, el Índice de Calidad Laboral incluye variables habituales como la tasa de paro, la de ocupación o de actividad, junto a otra información relevante como pueden ser los accidentes de trabajo, la tasa de temporalidad, la formación de los trabajadores y su adecuación al puesto de trabajo, las oportunidades de servicios ligados a la maternidad que ofrecen las empresas o las diferencias por motivos de género. Toda esta información se distribuye y sintetiza en alguna de las diez dimensiones, las cuales a su vez acaban configurando el índice final.
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