RRHHpress. Un nuevo informe publicado por la Oficina Internacional del Trabajo dice que los trabajadores empleados por empresas de trabajo temporal están entre los primeros en perder sus empleos como resultado de la crisis económica y financiera.

Al mismo tiempo, el informe dice que la ratificación del Convenio No. 181 de la OIT sobre las agencias privadas de empleo puede ayudar a promover el trabajo decente y garantizar un mejor funcionamiento de los mercados laborales.

oitEl informe “Las agencias de empleo privadas, los trabajadores cedidos por medio de agencias de trabajo temporal y su contribución al mercado de trabajo” señala una correlación directa entre crecimiento económico y la situación de la industria de las agencias de empleo, con un marcado rendimiento y expansión durante períodos de auge económico comparados con la debilidad y la contracción actual de la industria.

El informe está siendo discutido en una reunión tripartita a nivel mundial que se ha celebrado entre ayer y hoy en la sede central de la OIT bajo el título “Taller para promover la ratificación del Convenio sobre las agencias de empleo privadas, 1997 (núm. 181). El Convenio N. 181 equilibra las necesidades de flexibilidad laboral de las empresas con la necesidad de los trabajadores de contar con estabilidad laboral, un ambiente de trabajo seguro, condiciones de trabajo decente y seguridad social.

“Las agencias de empleo privadas desempeñan un papel importante en el funcionamiento de los mercados de trabajo actuales. Actúan como intermediarios en los mercados de trabajo modernos permitiendo a las empresas mayor flexibilidad para aumentar o reducir su fuerza de trabajo, y al mismo tiempo garantizan a los trabajadores una seguridad suficiente en términos de oportunidades y normas de trabajo, incluyendo remuneración, tiempo de trabajo y formación”, dice el informe.

“La industria de las agencias de empleo privadas ha crecido a un ritmo extraordinario durante las últimas tres décadas gracias a la creciente necesidad de proveer trabajadores y servicios a un mercado laboral flexible y en crecimiento. Las empresas que utilizan el servicio emplean a trabajadores temporales de las agencias para poder ajustarse a los cambios de las realidades económicas. Desde mediados de 2008, las empresas han utilizado esta función como una válvula de presión para despedir a los trabajadores temporales y, con frecuencia, mantener intacto el núcleo de su fuerza de trabajo”, dijo John Myers, especialista de la Industria del Departamento de Actividades Sectoriales de la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) y autor del informe.

Las mayores pérdidas de empleos temporales se registraron en el sector manufacturero en los países desarrollados, de manera más evidente en la industria del automóvil. El informe cita el ejemplo de Alemania, donde se calcula que entre 100.000 y 150.000 trabajadores temporales perdieron su empleo en los cuatro a seis meses posteriores a octubre de 2008. Tendencias similares se registraron en Japón, Estados Unidos, España y Francia.

“Muchas de las mayores agencias de empleo privadas dicen que no esperan una mejora de la actividad comercial hasta 2010. Esto ocurrirá sólo después que comiencen a aumentar el número de horas extraordinarias y la duración de la semana laboral de la fuerza de trabajo básica, y cuando empiece a disminuir la capacidad de producción subutilizada. Una vez que las empresas vuelvan a considerar la posibilidad de dirigirse a las agencias de empleo privadas para satisfacer sus necesidades de mano de obra, veremos las primeras señales de que el final de la crisis económica ha comenzado”, dijo John Myers.

Mientras tanto, la industria misma está introduciendo medidas para reducir los gastos y aumentar la eficiencia de sus servicios. De acuerdo con el informe, estas medidas serán eficaces sólo si están orientadas a enfrentar los siguientes desafíos:

-Seguir garantizando que la regulación aplicable a las agencias de empleo se base en el concepto de flexiguridad, es decir, en un buen equilibrio entre la necesidad de disponer de flexibilidad en el mercado de trabajo y, al mismo tiempo, la necesidad de garantizar una protección adecuada a los trabajadores cedidos por las agencias.

-Prestar asistencia a la transición laboral de los trabajadores temporales desplazados desde las empresas usuarias a otros puestos de trabajo tan pronto como sea posible.

-Evitar el cierre generalizado de empresas, impulsando programas de reducción de costos y aumento de la eficiencia.

-Concebir nuevas modalidades de venta de servicios en un clima económico de reducción de costos por parte de las empresas usuarias y de deterioro de las relaciones entre algunos clientes y las agencias, como consecuencia de la crisis económica.

-Superar las restricciones que pesan sobre sus actividades en algunos países y determinados sectores en el contexto de las economías que se recuperan de períodos de recesión, como parte de los esfuerzos por extender las actividades del sector a nivel mundial.

-Desarrollar estrategias que reflejen diversos escenarios de recuperación económica: la posibilidad de recuperación dinámica, un período prolongado de reactivación paulatina y sin creación de empleo, o una breve recuperación dinámica seguida por un período de disminución de la actividad.

-Reformular el papel de las agencias de empleo en los mercados de trabajo nacionales durante el período posterior a la recesión, como un medio para aumentar su tasa de penetración, sobre todo en los mercados emergentes de Europa Oriental, India, América Latina y Asia.

“Exhortamos a los países que no han ratificado el Convenio N. 181 a que lo hagan, ya que su implementación puede impulsar la creación de empleo, el crecimiento estructural, la mayor eficacia de los mercados de trabajo nacionales, un ajuste más adecuado entre la oferta y la demanda de trabajadores, tasas de participación de la fuerza de trabajo más elevadas y mayor diversidad. Además, establece un marco claro para articular las actividades reglamentarias, de otorgamiento de licencias y de autorregulación y, por lo tanto, una mayor fiabilidad; se garantiza la protección efectiva de los trabajadores frente a las prácticas inicuas; se disuaden las actividades de trata de seres humanos y se fomenta la cooperación entre los servicios de empleo públicos y privados. En fin, la ratificación podría ayudar a promover e implementar el Programa de Trabajo Decente al garantizar la tutela de los derechos y de las condiciones de trabajo de los trabajadores cedidos por medio de empresas de trabajo temporal”, dice el informe.

En los últimos meses, diversas declaraciones políticas a nivel internacional han hecho referencia a temas relacionados con las agencias de trabajo y las agencias de trabajo temporal. Por ejemplo, el Pacto Mundial para el Empleo de Junio 2009 se refiere a “establecer o fortalecer servicios de empleo públicos eficaces y otros organismos del mercado laboral” y “ofrecer cobertura adecuada protección social para los trabajadores temporales e irregulares”.

De acuerdo con el informe, “los gobiernos se han visto presionados por diversos actores sociales para introducir cambios en los sistemas de prestaciones y de asistencia social a disposición de los trabajadores que son empleados por las agencias, pero estas reformas – cuando han tenido lugar – han sido lentas y fragmentarias”.

Utilizamos cookies propias y de terceros para posibilitar y mejorar su experiencia de navegación por nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.