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Redacción. Los trabajadores que prestan el servicio a bordo de los trenes de larga distancia y AVE a través de la empresa Ferrovial han llevado hoy su protesta a las puertas del Congreso de los Diputados.

Más de 200 trabajadores se han congregado en el Congreso para hacer entrega de un manifiesto a todos los grupos parlamentarios, pidiendo que la empresa pública de transporte ferroviario no mantenga en ERTE a 2.000 trabajadores mientras los trenes vuelven a ir al 100 % de su capacidad.

“Estamos convencidos de que nuestra labor es muy necesaria, y pedimos a Renfe que recapacite sobre la importancia de la tripulación a bordo de los trenes. Es un medio de transporte que lleva más de 300 personas por trayecto, más de 600 en función del servicio. Ya no es solo cuestión de ofrecer catering, sino, sobre todo en estos tiempos tan delicados, prestar seguridad: velamos por que se sigan las reglas, las medidas de seguridad. Lejos de ser accesorios, somos cada día más indispensables”, reivindica Alejandro Menéndez, delegado de USO en Ferrovial-Renfe.

El secretario general de USO, Joaquín Pérez, la secretaria de Acción Sindical y Salud Laboral, Sara García, y la secretaria general de USO-Madrid, Concepción Iniesta, han acompañado a la sección sindical de USO en Ferrovial en encuentros a pie de Congreso con los diputados de Partido Popular, Ciudadanos y Más País. PSOE y Unidas Podemos han recibido a los delegados en el interior del Parlamento.

Además de entregarles el manifiesto, en el que todos los sindicatos representados en Ferrovial piden a Renfe y al Ministerio de Transportes la vuelta de la atención a bordo y que se baraje que vuelva a ser un servicio asumido directamente por Renfe para ahorrar costes y ofrecer mejores condiciones laborales, los trabajadores les han explicado algunas de sus tareas desconocidas.

“Ayudamos al supervisor, que es la persona responsable de cada tren. Coordinamos con él una posible evacuación y los transbordos, cuando los hay. Hemos recibido, además, formación para tareas especialmente sensibles, como que esa hipotética evacuación tenga que darse en el interior de un túnel”, destaca Ágatha Yuri, miembro de USO-Ferrovial.

“No puede rebajarse la calidad y garantía de servicio. Pero, sobre todo, no puede utilizarse el drama del covid para deshacerse de 2.000 trabajadores por la puerta de atrás. Si no funciona con esa concesionaria en concreto, que lo resuelvan en el futuro, pero el ERTE, con los trenes a pleno rendimiento, debe desaparecer”, concluyen Joaquín Pérez y Concepción Iniesta.

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