RRHH Press. El Indicador Avance del Mercado Laboral (AML) Afi-AGETT prevé una caída interanual de la ocupación del 0,9% en enero de 2011, con un total de 18,25 millones de ocupados. El descenso de la afiliación mostrada en septiembre supondría el comienzo de una senda de destrucción de empleo que podría continuar hasta el inicio de 2011 y neutralizaría la mejora en la ocupación mostrada desde el segundo trimestre de 2010.Si persiste la evolución actual del mercado laboral, la recuperación no se alcanzará hasta el segundo semestre de 2011, donde se producirá una creación de empleo que no será capaz reducir el elevado número de parados generados durante la crisis.
A la espera de los registros de noviembre y diciembre, el indicador AML Afi-AGETT prevé que los mínimos de ocupación de 2010 se den en el cuarto trimestre.
Las probabilidades de transitar del desempleo al empleo disminuyen en el tercer trimestre de este año, frente a las que existían en los mismos trimestres de 2009 y 2008.
Cada vez más dificultades para encontrar trabajo
Los parados encuentran cada vez mayores dificultades para salir del desempleo al empleo. Sólo el 20% de los que estaban parados en el segundo trimestre del año están ocupados en este tercer trimestre. Cifra muy inferior a la alcanzada en 2008 (30%) y en el cuarto trimestre de 2007 (35,2%).
La escasa movilidad laboral que se produce del desempleo al empleo se debe al elevado nivel de paro que padece España, y agrava la situación del paro de larga duración, facilitando que el desempleo estructural se enquiste en el tiempo.
En el tercer trimestre de 2010 casi dos tercios de los desempleados españoles, también estaban parados en el trimestre anterior (63,4%). Este porcentaje es más elevado que el que existía en el mismo periodo de 2009, donde el 61,1% de los parados estaba en esta situación, y supone un notable empeoramiento respecto a este dato en el tercer trimestre de 2008, donde casi la mitad de los parados españoles también lo estaba en el trimestre anterior.
Para el Presidente de AGETT, Francisco Aranda, “ahora más que nunca se hace urgente una verdadera y eficiente remodelación de las políticas activas de empleo que acerquen a los desempleados nuevas fórmulas para aumentar sus probabilidades de encontrar un trabajo. Es muy peligroso que los parados encuentren, cada vez, mayores dificultades para transitar al empleo y refleja el escaso dinamismo y el estancamiento en el que se está enquistando nuestro mercado de trabajo. El reto que se nos plantea ahora, es conseguir que nuestros desempleados consigan un trabajo lo antes posible, para lo que se necesita una suma de recursos públicos y privados para aplicar aquellas medidas que potencien las capacidades y aptitudes de los parados. De esta forma, serán capaces de afrontar las nuevas oportunidades laborales que vayan surgiendo”.