El cambio climático impulsa el trabajo infantil, según la OIT

Redacción. El cambio climático está multiplicando la incidencia de trabajo infantil, en particular en la agricultura, que concentra el 70 % del mismo, según un documento temático sobre trabajo infantil y cambio climático de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El documento concluye que el cambio climático -y las respuestas de los sectores público y privado al mismo- está teniendo un profundo impacto en el trabajo infantil y en el progreso hacia la fecha límite de 2025 para acabar con todas las formas de trabajo infantil establecidas en los objetivos de desarrollo sostenible (ODS).

Los niños han sido identificados como uno de los grupos de la población más expuestos a los choques sistémicos causados por el cambio climático. El documento analiza las investigaciones existentes e identifica algunos de los canales clave a través de los cuales el cambio climático y las respuestas al cambio climático están vinculados al trabajo infantil.

Se concluye que el aumento de la pobreza es probablemente el vínculo más importante entre el cambio climático y el trabajo infantil. Los daños causados por el cambio climático están afectando significativamente los medios de subsistencia y las condiciones de vida, empujando a más personas a la pobreza y degradando las circunstancias de quienes ya son pobres y vulnerables.

Hay pruebas, según la OIT, de que estas condiciones inducen a los hogares a recurrir más al trabajo infantil.

Otros canales de impacto clave identificados en el documento son los cambios en la productividad agrícola, las perturbaciones meteorológicas extremas relacionadas con el clima, las migraciones y conflictos provocados por el clima, los problemas de salud y trabajo infantil peligroso y la destrucción o degradación de las infraestructuras de servicios básicos.

El documento temático también señala que existe una necesidad urgente de tener en cuenta el trabajo infantil a la hora de planificar acciones públicas y privadas para apoyar economías y sociedades neutras desde el punto de vista climático. Por encima de todo, esto significa garantizar que la acción climática esté estructurada para promover los objetivos de reducción del trabajo infantil y no tenga consecuencias negativas no deseadas.

Por último, el documento destaca importantes implicaciones para futuras acciones climáticas públicas y privadas, especialmente a medida que el impacto del cambio climático crece y se intensifica.

Por ejemplo, las políticas públicas de adaptación al cambio climático, como los métodos ecológicamente sostenibles para intensificar la producción agrícola, o los planes de obras públicas para amortiguar los choques climáticos, deben diseñarse para reducir la dependencia de los hogares del trabajo infantil en lugar de crear una mayor demanda del mismo.

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