Redacción. La brecha de empleo para las personas con discapacidad ha aumentado 7.5 puntos porcentuales durante la última década.
Así lo pone de relieve el Informe 9 Odismet, elaborado por el Observatorio sobre Discapacidad y Mercado de Trabajo de Fundación ONCE e Inserta Empleo con la cofinanciación de la Unión Europea.
Según este estudio, el acceso a un puesto de trabajo de las personas con discapacidad ha mejorado en 3,5 puntos porcentuales desde 2013, pero a un ritmo mucho más lento que para el resto de la población, cuya tasa de empleo ha evolucionado 11 puntos porcentuales en el mismo periodo de tiempo. En consecuencia, la brecha de este colectivo es mayor ahora que hace diez años.
En concreto, mientras que la tasa de personas sin discapacidad ha subido de 57,1 a 68,1, para quienes tienen discapacidad apenas ha pasado de 24,3 a 27,8. Por lo tanto, la brecha se ha ampliado desde los -32,8 puntos de diferencia que había en 2013 a -40,3 puntos en 2022.
Con estos datos, el Informe 9 Odismet concluye que “no podemos afirmar que se ha producido un avance en cuanto a integración laboral se refiere”.
Y también ha empeorado la brecha salarial entre trabajadores con y sin discapacidad. El salario medio bruto anual ha aumentado de 22.842,6 euros para las personas sin discapacidad a 26.030. En cambio, en el colectivo con discapacidad apenas ha crecido de 20.553,3 a 21.544,2. La diferencia era de -2.289,3 euros en 2013 y en 2022 ha aumentado hasta -4.485,8, lo que prácticamente supone duplicarse en una década.