Redacción. Los egresados en carreras STEM, es decir, ciencias, tecnología, ingeniería o matemáticas, registran en Galicia una tasa de empleo superior al 92 % en los dos primeros años tras finalizar los estudios, dos puntos por encima de las restantes titulaciones del Sistema Universitario Gallego (SIUG).
Esta tasa de empleo creció 5,6 puntos en los últimos cuatro años, segundo señala el estudio Talento digital: estudio de la trayectoria profesional de los perfiles STEM en Galicia, elaborado por el Observatorio de la Sociedad de la Información en Galicia (Osimga), adscrito a la Agencia para la Modernización Tecnológica de Galicia (Amtega).
El informe constata, también, que las personas tituladas en las áreas STEM presentan mejores indicadores de empleabilidad de media y una rápida inserción laboral. El tiempo medio para encontrar trabajo de los titulados STEM es de 4,2 meses, frente a los 6,5 meses de otras titulaciones. En el caso de los titulados en ingenierías tecnológicas este tiempo se reduce a los 2,4 meses.
Más del 90 % de los titulados STEM desarrollan funciones de nivel universitarios en su puesto de trabajo, un porcentaje que se eleva al 94,6 % en el caso de las ingenierías tecnológicas. La totalidad de titulaciones del SIUG presenta un porcentaje del 83,7 % en este indicador.
Estabilidad laboral
Respecto a situación laboral, más del 80 % de los contratos de los titulados STEM son indefinidos a los cinco años de finalizar sus estudios, frente al 71,4 % que registra el total del titulados en el SIUG. Esta cifra alcanza el 89,5 % en el caso de los titulados en tecnologías y el 88,4 % en la categoría de otras ingenierías STEM.
El informe también recoge datos sobre el peso de la formación profesional en los estudios STEM con una tasas de inserción laboral superiores al promedio de la FP, alcanzando el 85,8 %, y muestran, también, una mayor rapidez para acceder al primero empleo.
Brecha de género
Por otra parte, la participación femenina en las titulaciones STEM continúa siendo minoritaria, con el 35,7 % en el ámbito universitario. La mayor desigualdad está en las ingenierías y tecnologías de la información.
La FP es escogida por cuatro de cada diez estudiantes, pero en las familias profesionales tecnológicas solo el 12,6 % son mujeres.
A pesar de las iniciativas desarrolladas para fomentar vocaciones STEM entre las mujeres, el ritmo de cambio es lento, lo que evidencia la necesidad de reforzar políticas educativas inclusivas y acciones que visibilicen referentes femeninos.