Tienda Koopera

Redacción. Koopera, red de economía social y solidaria impulsada por Cáritas, recogió y gestionó 19.668 toneladas de textil en España durante 2025, un 106 % más que el año anterior.

Este crecimiento disparó también la plantilla: 731 personas trabajan actualmente en la entidad, de las cuales 346 tienen contrato de inserción, el mayor registro de su historia.

Los contratos de inserción están dirigidos a personas en riesgo de exclusión social: migrantes, mujeres víctimas de violencia de género y personas con discapacidad, entre otros colectivos. La ratio que maneja la entidad es elocuente: cada siete contenedores generan un puesto de trabajo de inserción, y cada prenda gestionada equivale a algo más de un minuto de trabajo.

La red de contenedores, que alcanzó las 2.280 unidades distribuidas en 458 municipios, actúa como palanca directa de ese empleo. Cuanto mayor es el volumen recogido, mayor es la necesidad de personal para clasificar, reutilizar y redistribuir el textil donado.

Por territorios, País Vasco concentra el mayor peso: más de 8.900 toneladas recogidas —un 10,6 % más que en 2024— y 182 puestos de inserción creados, con 1.100 contenedores activos en 200 municipios.

La Comunidad Valenciana suma 93 empleos de este tipo, con 766 contenedores en 171 municipios y cerca de 5.000 toneladas recogidas, un 11 % más que el ejercicio anterior. Asturias, Teruel y Almería también registraron incrementos tanto en volumen gestionado como en empleo.

Mariluz Ferro, directora general de Koopera, señala que 2025 ha sido "uno de los más intensos" para la entidad, y reivindica el modelo como "una herramienta efectiva para reducir residuos, ahorrar recursos naturales y, sobre todo, crear oportunidades locales de empleo inclusivo a personas en situación de vulnerabilidad".

Ferro también se pronunció sobre el proyecto de Real Decreto que regula la gestión de los residuos textiles, actualmente en valoración por la Unión Europea. A su juicio, el futuro sistema de responsabilidad ampliada del productor (SCRAP) textil "no debería limitarse a criterios de eficiencia económica o capacidad financiera", y reclamó que los procesos de contratación garanticen "una reserva para empresas de inserción y centros especiales de empleo".

En paralelo a la dimensión laboral, la actividad de Koopera evitó en 2025 la emisión de 261.700 toneladas de CO₂ y redujo el consumo de 104 millones de metros cúbicos de agua. Cerca de la mitad de las prendas gestionadas —el 47,19 %— obtuvo una segunda vida, mientras que el resto se destinó a reciclaje o valorización energética. Ninguna prenda recogida acabó en el vertedero.

Koopera forma parte de Moda re-, agrupación de 50 empresas de inserción promovidas por Cáritas en toda España, que dan empleo en conjunto a cerca de 1.600 personas.

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