Redacción. El Gobierno de Canarias ha puesto en marcha la Aceleradora de Empleo, un proyecto piloto que, con una inversión de tres millones de euros, conectará las necesidades reales de contratación de las empresas con la formación de nuevos profesionales y que prevé generar hasta 170 oportunidades laborales en cinco sectores estratégicos.
Impulsada conjuntamente por las áreas regionales de Economía, Educación y Empleo del Gobierno canario, la aceleradora basa su actuación en las necesidades de contratación de las empresas, que son las que configuran los perfiles que se buscan y la formación que recibirán los participantes.
De esta forma, se identifica primero una oportunidad laboral concreta para, a partir de ella, seleccionar a los candidatos y proporcionarles las competencias necesarias para incorporarse a la empresa.
Sectores y empresas referentes
La primera edición de la Aceleradora de Empleo se desarrollará en cinco sectores estratégicos: economía azul, ciberseguridad, industria agroalimentaria, agua y energía, y oficios artesanos, ámbitos seleccionados tanto por su potencial de crecimiento como por la necesidad de incorporar nuevos profesionales.
El proyecto contará con la participación de empresas y entidades referentes de estos sectores. En economía azul participan Astican, Zamakona Shipyard, Sanper y el Clúster Marítimo de Canarias; en ciberseguridad, OneCyber, Intelequia y Velorcios Group; en industria agroalimentaria, Tirma, Compañía Cervecera de Canarias, Grupo Capisa y Grupo Kalise; y en agua y energía, Canaragua, EMALSA, Depuragua Canarias y Grupo Hidroser. En el ámbito de los oficios artesanos, la actuación estará centrada en los trajes típicos de cada isla.
Las empresas trasladarán los perfiles que necesitan y participarán en el diseño de una formación adaptada a esos puestos, mientras que las áreas de Economía, Educación y Empleo alinearán sus recursos para facilitar la preparación e incorporación de los participantes.
Formación intensiva
El itinerario comienza con una formación inicial intensiva de entre 300 y 400 horas, diseñada junto con las empresas para proporcionar a los participantes las competencias específicas que necesitan antes de su incorporación.
A continuación se desarrolla una segunda etapa de formación profesional (FP) dual intensiva, de 2.000 horas, en la que formación y empleo se desarrollan de manera simultánea. Los participantes son contratados y continúan su formación mientras adquieren experiencia profesional en la propia empresa, hasta completar el ciclo y obtener la correspondiente titulación oficial.
De esta manera, el proyecto plantea un recorrido que conecta directamente talento, formación, empresa y empleo, con la contratación como elemento central de todo el proceso.
Apoyo a las empresas
La Aceleradora de Empleo incorpora también incentivos dirigidos a facilitar la participación de las empresas y favorecer la consolidación de los puestos de trabajo generados. El programa contempla bonificaciones a la Seguridad Social y ayudas directas, además de incentivos vinculados a la contratación indefinida una vez finalizada la formación.
Así, el apoyo se prolonga más allá del período formativo. Tras los dos años de formación en alternancia con el empleo, las empresas podrán seguir beneficiándose durante tres años adicionales de subvenciones vinculadas a la Seguridad Social por los trabajadores incorporados a través del programa, siempre que estos hayan superado la formación.
El modelo configura así un itinerario de hasta cinco años de formación, contratación y apoyo a las empresas, con el objetivo de favorecer que la incorporación inicial de los participantes pueda transformarse en empleo estable.
Búsqueda de empleo y talento
Esta iniciativa nace para responder simultáneamente a dos escenarios. Por un lado, ayudar a aquellas empresas que encuentran dificultades a la hora de incorporar a los profesionales especializados que realmente necesitan y, por otro lado, impulsar la incorporación al mercado laboral a personas que buscan oportunidades, con un puesto de trabajo garantizado y una formación específica en sectores al alza.
Alinear ambas realidades permitirá además avanzar en otros retos del archipiélago, como mejorar la productividad y la competitividad empresarial, diversificar la economía, favorecer el relevo generacional y generar nuevas oportunidades profesionales.
En este sentido, la incorporación de los oficios artesanos a la primera experiencia responde específicamente a la necesidad de garantizar su relevo generacional y evitar la desaparición de actividades que forman parte del patrimonio y la identidad de las islas.
La iniciativa nace además con vocación de extender el modelo a nuevos ámbitos en función de las necesidades que vaya planteando el tejido productivo. El objetivo es que la formación pueda adaptarse a aquellos sectores en los que existan oportunidades de crecimiento y dificultades para encontrar profesionales, convirtiendo la diversificación económica en puestos de trabajo concretos para la población canaria.