RRHH Press. La Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) ha señalado hoy que los datos del último Índice General de Comercio Minorista, facilitado por el INE, siguen siendo negativos, y que, lejos de mostrar signos de recuperación, señalan un camino sin retorno. En este sentido, las ventas de este sector bajaron casi 2 puntos en términos interanuales con respecto a diciembre del año anterior.Estos datos aún son peores si se toma como referencia solo el comercio autónomo, denominado en términos estadísticos como ‘unilocalizado’. En este sector, la variación interanual es de -4,4%, lo que supone una disminución de 3,3 puntos respecto a la registrada en noviembre de 2010.
A esta realidad, se suma, además, la desaparición de 15.000 comerciantes autónomos de los registros de Seguridad Social, y parece que la tendencia continúa si el estancamiento en las ventas se mantiene en los próximos meses.
Los comercios independientes se esfuerzan por mantener el empleo
Según UPTA, “como viene siendo habitual, los comercios independientes son los únicos que se resisten en la pérdida de empleo asalariado”. Así, en opinión de César García, secretario ejecutivo de Política Sectorial de UPTA España, “este dato demuestra que son sólo los autónomos y microempresarios los que hacen esfuerzos por mantener empleo en nuestro país, y demuestran también, una vez más, que serán los únicos que crearán empleo neto cuando las circunstancias cambien”.
Para la UPTA, el verdadero debate se centra en adoptar, desde las Administraciones central y autonómicas, las medidas imprescindibles que permitan una reestructuración ordenada del sector, posibilitando el acceso al crédito, fomentando la modernización de los negocios comerciales y, sobre todo, promocionando el relevo generacional a través de medidas que permitan la jubilación anticipada de los comerciantes de mayor edad y la incorporación de los jóvenes a la actividad comercial.
Verdadero drama
La situación del comercio representa un verdadero drama y “la peor amenaza para la economía española”, explica García. El cierre de un comercio es definitivo, al menos para la familia propietaria y para sus trabajadores.
Por su parte, Sebastián Reyna, secretario general de UPTA, ha reconocido que “la evolución del empleo en nuestro país depende de este sector, que no se busque en otros ámbitos”.
Por este motivo, la Unión de Trabajadores y Profesionales Autónomos quiere volver a recordar al Gobierno el Plan Especial de Urgencia para el Comercio Familiar, que hace más de un año entregó al Ejecutivo y a la Mesa del Trabajo Autónomo, con un contenido específicamente fiscal y social, para que, igual que se ha hecho en otros sectores, como en el del transporte, se pueda dar una alternativa inmediata a los principales problemas planteados por las nuevas circunstancias económicas.
En todo caso, apunta UPTA, noticias como la subida media de la electricidad, del gas o del transporte, unidas a la ya anticipada del IVA, “parecen anunciar que 2011 no va a ser más positivo en términos de ventas minoristas, ya que las familias tienen menos capacidad de compra, que se ve agravada por un repunte en la inflación y continúa la dura restricción crediticia”, asegura García.