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Redacción. El Instituto para las Relaciones Laborales Transparentes (IRLT), entidad creada con el objetivo de mejorar la interlocución y las relaciones entre las empresas, los representantes de los trabajadores y los empleados, ha hecho público un decálogo de buenas prácticas que sirva de marco teórico sobre el que construir las nuevas relaciones laborales en un mundo corporativo hipertransparente.

Expolíticos, exsindicalistas y expertos en relaciones laborales y derecho del trabajo, como Manuel Pimentel, Cándido Méndez, Enrique Lillo, María Emilia Casas, Ana de la Puebla, Joaquim Borrás y Juan Chozas, han sido los encargados de elaborar este decálogo, como integrantes del consejo científico del IRLT.

Dando por supuesto el cumplimiento de cuestiones básicas de la relación laboral que se asumen como imprescindibles, tales como la observancia de los estándares legales en todos los aspectos del derecho del trabajo y la Seguridad Social- las buenas prácticas en la gestión de unas relaciones laborales transparentes, implican que:

  • Se promueve siempre la búsqueda del acuerdo y se evita la toma de decisiones de espaldas a los trabajadores.
  • La compañía promueve en todos los niveles de su organización una cultura de respeto, confianza, información compartida, diálogo y transparencia.
  • La compañía comparte, de forma continuada, información financiera y no financiera con los representantes de los trabajadores, y recaba sus aportaciones.
  • La compañía comparte con los representantes de los trabajadores, información social, como las relacionadas con brecha salarial y género, diversidad y políticas de gestión de personas.
  • Existe una relación directa, leal, fluida, periódica, eficiente y multicanal entre la compañía y los representantes de los trabajadores, los sindicatos y federaciones sectoriales.
  • Los representantes de los trabajadores no promueven la conflictividad social hasta que no se hayan agotado todas las posibilidades de negociación y de búsqueda de acuerdo.
  • Se optimizan con eficiencia los mecanismos de negociación colectiva, normalizando los acuerdos de ámbito interno y enfocados a la mejora del negocio y el empleo, optimizando los medios no judiciales de consecución de acuerdos y evitación de conflictos.
  • El tono de las comunicaciones recíprocas (formales e informales) entre compañía y representantes de los trabajadores es siempre respetuoso, constructivo y cordial.
  • Los representantes de los trabajadores y sindicatos evitan poner en riesgo la reputación de la compañía a través de medios de comunicación y redes sociales, como medida de presión negociadora.
  • Las relaciones laborales forman parte de la Gobernanza y Buen Gobierno de las empresas.

"Quienes formamos parte de este proyecto compartimos la idea de que las partes que conviven bajo el mismo techo laboral deben enfocar sus relaciones desde la colaboración y regirse por los valores de la comunicación, la confianza, la negociación, la transparencia y el respeto mutuo. Una cultura organizacional basada en la transparencia es capaz de generar la confianza necesaria para mejorar las relaciones humanas, pero también permite atraer y retener al mejor talento potenciando la imagen de marca empleadora", ha declarado Manuel Pimentel, presidente del Instituto.

El IRLT surge por la iniciativa original de entidades privadas como Baker & McKenzie, Llorente & Cuenca y Reinforce Advisors Group, que identificaron la necesidad de adaptar y modernizar las relaciones laborales en el entorno corporativo.

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