Recursos Humanos RRHH Press. El nuevo Reglamento de Equipos de Protección Individual (EU 2016/425) entró en vigor el pasado sábado 21 de abril, y los cambios introducidos afectan a fabricantes, importadores y distribuidores.
La protección frente a sustancias biológicas nocivas, así como frente a condiciones extremas de calor y humedad, son dos de los cambios más destacados de la nueva legislación.
El principal objetivo de este nuevo Reglamento es conseguir la máxima seguridad y mejorar las condiciones de trabajo en todos los sectores laborales.
“Los EPI son productos en constante evolución. Frecuentemente surgen nuevos materiales y técnicas de fabricación que permiten actualizarlos y mejorarlos. Del mismo modo, pueden incorporarse riesgos no contemplados en el pasado o aparecer nuevas disposiciones normativas que obliguen a introducir nuevos EPI en el ámbito de la seguridad y salud laboral”, afirma Jose A. Llorente, Product Manager de Protección Personal en ASPY Prevención.
Principales cambios que se introducen en esta normativa:
En relación a la categorización de los EPI, se introducen en la categoría de riesgo número III o categoría de EPI complejo (que puede causar consecuencias muy graves, tales como la muerte o daños irreversibles) los destinados a proteger a los trabajadores de agentes biológicos nocivos, ahogamientos, heridas de bala, chorros de alta presión, corte por sierras de cadena o ruidos nocivos.
En relación al campo de aplicación, se incluyen los productos de utilización privada que protegen contra el calor, el agua o la humedad.
Se redefinen las responsabilidades de todos los agentes de la cadena económica, ya sean fabricantes, importadores o distribuidores. Así, los fabricantes deberán realizar evaluaciones periódicas del correcto uso de los productos, y los distribuidores deberán asegurarse que cumplen la normativa, sobre todo en cuestiones de información y marcaje de los equipos.
La entrega de cada EPI deberá ir acompañada de una declaración de conformidad, así como estar identificado con un número de tipo, lote o serie para facilitar su trazabilidad.
La validez máxima de los certificados será de 5 años.
Diferentes niveles de responsabilidad
El contratista y la empresa titular tienen la responsabilidad de tomar las medidas que sean necesarias para que se utilicen los EPI adecuados y de la manera establecida en la legislación.
El empresario o contratista será el encargado de establecer junto con el coordinador de Prevención los puestos de trabajo en los que sea necesario el uso de EPI así como los riesgos de los que haya que protegerse.
Además, este coordinador será el responsable de seleccionar los equipos de protección que se vayan a usar y velar por su correcto uso y el mantenimiento de los mismos.
Por otra parte, el coordinador de Prevención será el encargado de documentar todo el proceso de selección, formación y mantenimiento de los equipos de protección individual y de apoyar al responsable del lugar de trabajo en la selección de los mismos.
“La coordinación de actividades empresariales es clave para el buen funcionamiento de todo este proceso de adquisición de los EPI. Por eso, el nuevo reglamento establece una división de tareas que requiere de coordinación y colaboración por parte de los tres principales agentes económicos que intervienen en el proceso: fabricantes, distribuidores y usuario final”, concluyen desde ASPY Prevención.
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