Redacción. Cemex, fabricante global de materiales para la construcción, ha obtenido la certificación ISO 45001 para la totalidad de los centros de trabajo que la compañía tiene en España.
La compañía acredita así que cumple con todos los nuevos estándares internacionales en materia de seguridad y salud en el trabajo, y sustituye, tras superar la auditoría de transición, su certificación según la norma anterior, la OHSAS 18001.
La norma ISO 45001 surge para establecer un sistema de gestión que apoye a las empresas en la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores desde el punto de vista de la seguridad en el trabajo.
Además, tiene carácter internacional y ayuda a reforzar la detección de los posibles riesgos, así como de mejoras. En este sentido, se alinea con los objetivos marcados por Cemex para todas sus instalaciones a nivel internacional.
La norma ISO 45001 establece una serie de exigencias que están por encima de las que recoge la ley española. Así, por ejemplo, figura el concepto de mejora continua, que obliga a diseñar y cumplir un plan de actuación anual en esta materia.
En este sentido, “obtener y mantener esta certificación ayuda a reforzar los objetivos de la estrategia de salud y de seguridad en el trabajo de Cemex. Además, consigue hacer más ejecutiva la gestión de los riesgos y detectar sus puntos débiles y fuertes, reforzando la cultura preventiva en toda nuestra línea jerárquica”, ha señalado Rafic Youssef El Khoury, responsable de seguridad y salud de Cemex en España.
Así mismo, el cumplimiento y aplicación de esta norma supone un plus de compromiso de responsabilidad corporativa para la empresa, al tiempo que promueve la participación de los trabajadores mediante la consulta.
“Este aspecto supone una mayor toma de conciencia y el desarrollo de una cultura preventiva dentro de Cemex”, añade Rafic Youssef El Khoury.
Cambios y principales ventajas
Entre los principales beneficios de la aplicación de esta nueva normativa en materia de seguridad y salud laboral se encuentran la mejora en la calidad de la estrategia aplicada a empleados, clientes y proveedores, una mejora de la gestión de riesgos, reducción de costes operativos de su aplicación, disponer de unas credenciales comerciales probadas internacionalmente, el cumplimiento de los requisitos del cliente y garantía de su seguridad y propiedad y la mejora de la responsabilidad social corporativa.
Por otro lado, la adopción de la ISO 45001 ha supuesto algunos cambios respecto a la normativa anterior, como, por ejemplo, una implicación mayor de la alta dirección en esta materia, un elevado protagonismo de los trabajadores a través de la consulta y la necesidad de incluir en el sistema a los proveedores y subcontratistas sobre los que las organizaciones ejercen control, entre otros.
La validez de esta certificación, reconocida por la Safety Schemes In Procurement (SSIP), es de tres años, pero, durante este período, es necesario que una entidad acreditada realice una auditoría interna y otra externa de seguimiento.