Redacción. El Gobierno de Andalucía ha aprobado la formulación de la nueva Estrategia Andaluza de Seguridad y Salud en el Trabajo 2024-2028, que se elaborará con el objetivo de aprovechar la experiencia de los anteriores marcos estratégicos para ser el instrumento de planificación, programación, coordinación, impulso, seguimiento y evaluación de las políticas de la Junta de Andalucía en materia de seguridad y salud laboral.
Este documento estratégico sucederá a la anterior Estrategia Andaluza de Seguridad y Salud en el Trabajo 2017-2022, cuya vigencia fue prorrogada a 2023, y se iniciará ahora la elaboración de un primer borrador, informado por parte del Consejo Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales.
Entre los contenidos que deberá incluir la estrategia se encuentran un diagnóstico de la situación de la prevención de riesgos laborales en Andalucía, los objetivos estratégicos y generales, los ejes y líneas de actuación, un marco presupuestario e indicadores y criterios de seguimiento y evaluación.
Una vez finalizada la propuesta inicial de la estrategia, el documento se trasladará a la Dirección Territorial de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social en Andalucía, así como a todas las consejerías de la Junta de Andalucía y los organismos y áreas de la administración andaluza con interés en la materia para su análisis y aportación de los contenidos que estimen procedentes.
La propuesta de estrategia también será sometida a información pública en la web de la Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo de la Junta por un período de quince días hábiles, y posteriormente volverá de nuevo al Consejo Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales para su aprobación, antes de ser elevado al Consejo de Gobierno.
La nueva estrategia deberá afrontar algunos retos que tienen por delante la aplicación de las políticas de prevención de riesgos laborales, como la atomización del tejido empresarial andaluz o la especial incidencia que están registrando la siniestralidad de tráfico, las caídas desde altura o las patologías no traumáticas, como infartos o ictus.
