Piloto comercial

Redacción. Tres de cada cuatro pilotos europeos de líneas aéreas reconocen haber tenido al menos un microsueño mientras pilotaban una aeronave durante el pasado verano, periodo de máxima actividad de operaciones aéreas.

Así se desprende de la 'Encuesta sobre la fatiga de los pilotos europeos. 2026', promovida por la European Cockpit Association (ECA) y elaborada por Baines Simmons, consultora especializada en seguridad aérea. El estudio recoge además que el 39 % de los encuestados considera que no tuvo el descanso suficiente para evitar la fatiga acumulada durante ese periodo.

La muestra está formada por 7.200 pilotos de 31 países europeos, cerca del 10 % del total. Los participantes respondieron entre el 4 de agosto y el 7 de septiembre y debían trasladar sus experiencias de las últimas cuatro semanas, de modo que el estudio refleja cómo vivieron la gestión del riesgo de fatiga durante julio y agosto.

España es el país que más ha contribuido a la encuesta, canalizada a través de Sepla, con más de 1.000 pilotos participantes: el 14,4 % de la muestra y en torno al 13 % del total de pilotos españoles.

Según los resultados, España ocupa la tercera posición europea en niveles de fatiga: el 33 % de los pilotos españoles de líneas aéreas españolas admite sufrir microsueños recurrentes durante el vuelo, solo por detrás de Malta (39 %) e Irlanda (36 %). Por otro lado, el 41 % asegura no contar con un descanso suficiente, por detrás de Irlanda (46,4 %), Italia (43 %) y Malta (42 %).

"Según la Organización de Aviación Civil Internacional, la fatiga es un estado fisiológico de reducción de la capacidad de rendimiento mental o físico debido a la pérdida de sueño o a periodos prolongados de vigilia, a la fase circadiana o a la carga de trabajo, que puede perjudicar el estado de alerta y la capacidad del profesional para operar una aeronave de forma segura. Por tanto, no disponer de un sistema eficaz de gestión y mitigación de la fatiga puede traducirse en un aumento de los errores y mayor riesgo para la seguridad aérea", explica Iñigo Martín Apoita, director técnico de Sepla.

Escasez de reportes de fatiga por miedo a represalias

Los sistemas de reporte son el primer elemento de esa gestión: las compañías ofrecen a sus tripulaciones una herramienta para comunicar si padecen síntomas de fatiga, información que permite a las aerolíneas adoptar medidas de mitigación y reducir el riesgo.

Sin embargo, el estudio de la ECA refleja que menos de cuatro de cada diez pilotos europeos que reconocieron no estar en condiciones de volar a causa de la fatiga informaron de ello a su compañía. Una de las causas es el temor a represalias: el 47 % de los consultados que volaron fatigados manifiesta miedo a ser sancionado o sufrir consecuencias negativas por presentar un informe de fatiga.

La encuesta muestra también una baja confianza en el proceso. Solo el 12 % de los pilotos confía en el sistema de reporte de fatiga de su compañía, y apenas un 11,3 % percibe que los reportes sirvan para algo y que las comunicaciones en este sentido se traduzcan en cambios operacionales reales.

Entre los pilotos españoles, solo el 8,5 % confía en el sistema de reportes, por debajo de la media europea y a gran distancia de Países Bajos (32,4 %), Bélgica (19,4 %) y Portugal (18,6 %). Además, el 10,2 % percibe que los reportes de fatiga tienen un efecto real en forma de algún cambio en las programaciones, también por debajo de la media europea.

Reforzar la normativa de limitaciones del tiempo de vuelo (FTL)

La principal herramienta de mitigación de la fatiga en Europa es la normativa de limitaciones del tiempo de vuelo (FTL, por sus siglas en inglés), que debe combinarse con estrategias proactivas de gestión del riesgo de fatiga por parte de las compañías.

"Sin embargo, muchos operadores tienden a utilizar esos límites como objetivos habituales para optimizar la productividad, en lugar de establecer márgenes para lograr que solo se alcance los límites de forma ocasional. Por este motivo, el informe de la ECA señala la necesidad de revisar y reforzar la actual normativa de FTL", destaca Martín Apoita.

En este contexto, y a la vista de los datos que sitúan a las tripulaciones españolas entre las más expuestas a la fatiga crónica, Sepla insta a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) a realizar inspecciones operacionales directas e inmediatas sobre la solidez de las programaciones y la eficacia real de los sistemas de gestión del riesgo de fatiga (FRM) de las compañías aéreas en España.

Por su parte, la ECA subraya que el informe apenas difiere del anterior estudio de Baines Simmons, realizado en 2023. "Llevamos demasiado tiempo hablando de fatiga sin que nada cambie: ya es hora de comenzar a acometer cambios legislativos para que la situación de las tripulaciones europeas mejore, en beneficio de la seguridad aérea", afirma Ignacio Plaza, secretario general de la ECA.

 



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