eonRRHH Press. La compañía alemana E.ON, una de las mayores firmas energéticas de capital privado del mundo, ha confirmado hoy su intención de suprimir entre 9.000 y 11.000 puestos de trabajo a medio plazo para ahorrar costes, tras registrar en el primer semestre del año un gran descenso en todos los indicadores clave de beneficios.

Según la compañía, aunque las ventas del grupo han aumentado en torno a un 20% interanual, a unos 53.000 millones de euros, el EBITDA ajustado ha descendido un 45%, a 4.300 millones de euros, a causa de la modificación de la ley de la energía nuclear en Alemania, con los cierres anticipados no previstos de centrales de energía nuclear en Alemania y el impuesto sobre el combustible nuclear.

En el primer semestre de 2011, el beneficio neto ajustado ha descendido un 71% interanual, a 900 millones de euros. Con un beneficio neto ajustado de -382 millones de euros en el segundo trimestre de 2011, por lo que E.ON se ha visto obligada a declarar la primera pérdida trimestral en los diez años de vida de la compañía. Situado en 2.400 millones de euros, el efectivo procedente de actividades de explotación de operaciones continuas también ha sido considerablemente inferior a la cifra del año pasado de 5.600 millones de euros.

A la fecha de cierre, 30 de junio de 2011, la deuda neta económica del Grupo E.ON ascendía a un total de unos 33.600 millones de euros. Los pasivos financieros han descendido aún más significativamente, situándose en algo más de 16.000 millones de euros.

Debido a las intervenciones políticas y a la situación económica, extremadamente difícil, E.ON se ve obligada a reducir significativamente las expectativas globales de beneficios para el ejercicio 2011, hasta un EBITDA ajustado a final de año de entre 9.100 millones de euros y 9.800 millones de euros y un beneficio neto ajustado de entre 2.100 millones de euros y 2.600 millones de euros.

En este contexto, para asegurar la competitividad, poder implantar nuevas medidas empresariales y garantizar el mayor número de puestos de trabajo posible a largo plazo, E.ON reducirá significativamente los costes controlables, de 11.000 millones de euros anuales a unos 9.500 millones de euros anuales hasta finales de 2015

Cambios organizativos

Para lograr este objetivo, el Consejo de Dirección de la compañía señala que las estructuras administrativas deberían volverse mucho más sencillas, transparentes y eficientes, menos grandes en costes, “la única manera de generar los fondos necesarios para inversiones futuras, para conservar la confianza de nuestros accionistas y para asegurar muchos puestos de trabajo para nuestros empleados en Alemania y en el extranjero a largo plazo”, apuntan desde E.ON.

Según la compañía, por sí misma, una reducción de los gastos ajenos al personal no podría lograr el ahorro en costes necesario. Por ello, según consideraciones del Consejo de Dirección podrían verse afectados a medio plazo entre 9.000 y 11.000 puestos de trabajo a escala de grupo, principalmente en funciones administrativas. Además, se examinará el potencial de mejoras de eficiencias en áreas operacionales.

Las decisiones del Consejo de Supervisión de E.ON respecto a las implicaciones para los puestos de trabajo se tomarán en otoño.

 

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