Recursos Humanos RRHH Press – El Corte Inglés inaugura el próximo jueves 27 de octubre su nuevo centro del Paseo de la Castellana de Madrid, ubicado en el solar del antiguo edificio Windsor, que sufrió un aparatoso incendio en la madrugada del 12 al 13 de febrero de 2005.Con una inversión prevista de 21,6 millones de euros, el nuevo centro comercial es uno de los mayores grandes almacenes de Europa. Se ha proyectado teniendo en cuenta el distinto programa funcional que acoge en su interior: por un lado un gran basamento donde se desarrolla el centro comercial y, por otro, una torre transparente en la que se ubicarán las plantas de oficinas.
En la visión desde el exterior, el edificio contará con 22 plantas y un remate a modo de volumen cilíndrico retroiluminado que dará una altura máxima hasta la coronación de 103,7 metros.
El conjunto contará con un total de 27 plantas entre las que se incluyen las cinco bajo rasante que estarán destinadas a aparcamiento y cuatro plantas técnicas que, distribuidas en dos bloques, acogen salas de máquinas, unidades de tratamiento de aire, maquinaria de los ascensores, ventiladores, baterías de frío y calor, etc.
Estas instalaciones ocupan las plantas 7 y 8 (sobre el centro comercial), y 20 y 21 (sobre la torre de oficinas), así como el cilindro retroiluminado que corona la volumetría. Las siete primeras plantas, contadas desde la planta baja hasta la sexta, estarán destinadas a uso comercial con una superficie total computable de 21.133 metros cuadrados.
La superficie de venta quedará sensiblemente reducida ya que en este espacio se incluyen también zonas de paso, ascensores panorámicos, escaleras mecánicas, aseos y otro tipo de instalaciones.
Sobre la cubierta del área comercial se desarrollan dos plantas técnicas que dan servicio al centro y a la zona destinada a las oficinas.
Más de 14.000 metros cuadrados de oficinas
A partir de la planta 9 y hasta la 21 se levanta el segundo cuerpo del edificio, la torre de cristal en tonos verdosos que estará destinada a oficinas. Salvo las dos últimas plantas, que también se emplearán para usos técnicos, el área destinada a oficinas contará con un total de 14.430 metros cuadrados de superficie computable.
Con el fin de diferenciar los dos usos que tiene el inmueble y facilitar la llegada de profesionales, clientes o público en general, la edificación contará con dos accesos distintos, uno al centro comercial y el otro al vestíbulo de ingreso a las oficinas.
Los arquitectos de El Corte Inglés, Pablo Muñoz y Pedro Vilata, autores del proyecto y de su ejecución, han querido dotar al conjunto de una imagen atractiva donde predominan las veladuras y el movimiento mediante la introducción de elementos de vidrio y paneles metálicos, de chapa perforada y texturizada que proyectarán imágenes distintas en función de las distintas perspectivas desde las que se contemple el edificio.
Responsabilidad con el medio ambiente
El nuevo edificio pretende ser también un ejemplo de responsabilidad medioambiental, y por ello incorpora las últimas técnicas y tecnologías para dotar a las instalaciones de aquellos sistemas que permitan una mayor eficiencia energética y un mayor respeto con el entorno.
En este sentido, se ha aprovechado la capacidad del cilindro de cristal que constituye el cuerpo de oficinas, así como su orientación, para situar en su fachada un módulo curvo de placas fotovoltaicas y un sistema modular de control solar que garantizan la producción de energía eléctrica limpia para las oficinas y el centro comercial.
Asimismo, se incorporarán sistemas de ahorro de energía con programas que permiten el encendido y apagado de luces de manera automática optimizando el consumo en función del horario y de sondas crepusculares. En zonas comunes existen sensores de movimiento para el encendido automático.
Para la gestión del aire acondicionado se han empleado climatizadores equipados con sistema free-cooling que permitirán un ahorro de energía de más del 60%. A ello hay que añadir la utilización de lámparas de bajo consumo y alto rendimiento en todo el edificio, así como sistemas que permiten el uso eficiente del agua.
Dentro de esta misma política de integración con el entorno, se ha aumentado el espacio de tránsito peatonal en la acera pública para permitir una mayor comodidad a los viandantes. Además, el proyecto ajusta las cotas de acera liberando de barreras arquitectónicas los accesos al edificio y creando un plano peatonal continuo y sin cambios de nivel en todo el entorno del edificio.
La eliminación de barreras arquitectónicas y la incorporación de elementos que permitan la accesibilidad han sido otros de los aspectos tenidos en cuenta en el diseño del proyecto.
RRHHpress