Redacción. La sede corporativa de Bayer en Sant Joan Despí (Barcelona) se ha convertido en el primer centro de la compañía en España en ser neutral en emisiones de CO2.
El compromiso continuado con la revisión de sus infraestructuras con criterios de eficiencia energética, reducción de residuos y máximo aprovechamiento de recursos naturales han sido factores clave para alcanzar este hito en este centro, que también ha avanzado en el impulso de la acción medioambiental de impacto en el ecosistema local.
Así, las emisiones residuales del edificio de cerca de 8 toneladas procedentes de la actividad de la cocina para empleados, quedan neutralizadas gracias al acuerdo con la asociación sin ánimo de lucro Reforesta para limpieza, reforestación y mantenimiento de parques naturales en Cataluña.
El acuerdo, que cuenta con la Diputación de Barcelona como entidad colaboradora, supone una donación de 20.000 euros para la reforestación en el Parque Natural y Reserva de la Biosfera de El Montseny y en el Parque del Montnegre y el Corredor.
Esta alianza entre Bayer y Reforesta incluye también el compromiso del grupo de voluntariado corporativo de la compañía para el mantenimiento de estos bosques y controlar la evolución y el crecimiento de la vegetación.
Plantación de árboles
La neutralización es una acción que actúa sobre el remanente de emisiones de gases de efecto invernadero que no ha sido posible eliminar. Una de las formas de llevarla a cabo es plantar árboles, porque aproximadamente la mitad del peso en seco de un árbol es carbono obtenido del CO2 atmosférico.
El número de árboles a plantar depende del periodo escogido para conseguir que las plantas retiren de la atmósfera la cantidad de CO2 objetivo; dicho periodo oscila entre los 30 y los 50 años.
Además, la consecución del objetivo de neutralización se ve condicionada por la supervivencia de los árboles plantados, por lo cual es esencial contemplar el mantenimiento de la reforestación. En este sentido, la reforestación llevada a cabo por Reforesta con el apoyo de Bayer suma a la neutralización el objetivo de la restauración del ecosistema mediante la protección del suelo y la plantación de una notable variedad de especies para mejorar la biodiversidad.
Avances en sostenibilidad
Con todo ello, Bayer ha conseguido alcanzar este importante hito en materia de sostenibilidad, y avanza como referente en línea con su objetivo de neutralidad climática que ambiciona para todos sus centros en el mundo para 2030.
Ya en 2020 esta sede de Sant Joan Despí dio un importante paso gracias a la firma del primer acuerdo PPA (Power Purchase Agreement) para comprar el 100 % de su electricidad de fuentes renovables, y que permitió reducir drásticamente sus emisiones de CO2.
Más recientemente, la inversión de cerca de 3 millones de euros en el centro, para adaptar su infraestructura al nuevo concepto de trabajo flexible y avanzar en la revisión de sus instalaciones con criterios de sostenibilidad, permitió la sustitución de toda la tecnología climatizadora concentro que ha permitido ahorrar más de 62.500 kW/h, el equivalente al consumo de 19 hogares españoles en un año.
La aplicación de forma generalizada de una nueva forma de trabajo flexible y la evolución hacia hacia una forma de movilidad más sostenible también han ayudado a avanzar en términos de concienciación.
En este sentido, el centro, que ya dispone de un parking de bicis, ha revisado su flota de vehículos priorizando los modelos híbridos o basados en energías renovables, y, para facilitar su uso, ha instalado este año 40 plazas de parking con cargadores para vehículos eléctricos.
Cadena de valor
La compañía, que, en términos generales ya ha conseguido reducir el 50 % de la huella de carbono de todos sus centros en España gracias al acuerdo con Iberdrola, avanza ahora en el acompañamiento a su cadena de valor.
Apoyándose en el equipo de Sustainable Procurement (compras sostenibles), que desde España presta servicio global para reducir la huella en toda la cadena de valor, Bayer ha anunciado una nueva reducción de más de 63.000 toneladas, lo que supone un 13 % menos de emisiones de CO2 relacionadas con la actividad a lo largo de su cadena de valor en el país.