Redacción. Aqualia, empresa de gestión del agua participada mayoritariamente por FCC, ha adquirido dos triciclos eléctricos para el desplazamiento diario de su plantilla dentro de las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) de El Bobar y El Toyo, gestionadas por la compañía en Almería.
Con estos vehículos, cuyo coste de adquisición ha alcanzado los 3.500 euros, Aqualia fomenta la movilidad sostenible y reduce la contaminación ambiental. De esta manera, además de seguir trabajando en la protección del medio ambiente gracias su principal actividad en estas instalaciones - la depuración de aguas residuales - incentivan la vida saludable, la sostenibilidad y la lucha contra el cambio climático entre sus empleados.
Según Aqualia, gracias a estos vehículos, que se usan para recorrer hasta 10 km al día en El Bobar y hasta 7 km en el Toyo, se evita cada año la emisión de hasta 775,2 kg de CO2 a la atmósfera.
Y ello es posible por el bajo impacto medioambiental de las bicicletas eléctricas, con una huella de carbono de tan solo 3 gramos de CO2 por kilómetro recorrido (gCO2/pKm), en comparación con el uso de motocicletas (53 gCO2/pKm) o de automóviles de combustión (121 gCO2/pKm), según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía del Ministerio de Transición Ecológica.
Los trabajadores utilizan estos triciclos eléctricos para desplazarse dentro de la instalación y transportar sus herramientas en una cesta habilitada para ello, evitando así posibles lesiones por cargar peso.
Tras completar su carga eléctrica de 5 horas, estas bicicletas tienen una autonomía de 40 km y pueden alcanzar una velocidad máxima de 15 km/h.