RRHH Press. Una cuarta parte de la plantilla de investigación del grupo Mahou-San Miguel procede del Instituto Químico de Sarrià (IQS), centro universitario perteneciente a la Universidad Ramon Llull especializado en especializado en ingeniería industrial, química y bioingeniería. Así lo ha puesto de manifiesto Benet Fité, director de I + D de este grupo cervecero con motivo de la firma de un convenio de colaboración entre San Miguel e IQS para contribuir con un aula pequeña que llevará el nombre de la compañía en las nuevas instalaciones del centro educativo.Según Javier Pérez Farguell, consejero delegado de Mahou-San Miguel, "IQS es una institución prestigiosa, que cuenta con una trayectoria fantástica, de más de cien años, y para una empresa catalana como San Miguel es importante estar cerca de IQS, no solo para sacar adelante proyectos de investigación –y esta es la razón por la que un ex alumno de la casa es el actual director de I + D de todo el grupo Mahou-San Miguel–, sino también porque IQS es una fuente de reclutamiento de graduados que han hecho y están haciendo su carrera dentro de la compañía".
Por su parte, Enric Julià, director general IQS, recordó que "la presencia del 45% de empresas químicas de todo el Estado en Cataluña se debe en buena parte a la existencia de IQS, e IQS no existiría sin estas empresas".
Julià aclaró que, "aunque San Miguel no es una industria química, porque pertenece a la industria de la alimentación, sí que tienen muchos químicos en su organización. La simbiosis entre IQS y toda la industria catalana, en la que San Miguel es una empresa muy relevante, es amplia y profunda, es un hecho que va más allá. Otro hecho que quiero subrayar es que San Miguel es una empresa de tipo biotecnológico. Y esta es una línea de investigación en la que IQS tiene un departamento especializado".
El Nuevo Edificio de IQS se inaugurará en 2012, contando en la actualidad con diversas aulas grandes apadrinadas por AC Marca, Federico Abelló Bruguera, Fundació Puig y Grupo Ferrer. También hay tres aulas pequeñas apadrinadas por Lucta, BASF y la reciente de Mahou-San Miguel, así como Cementos Molins e Industrias Titán que, en el proyecto de construcción, son empresas colaboradoras en especie. También han realizado donaciones: Bacardí España, Carburos Metálicos, Laboratorios Espinós y Bofill y Solvay Ibérica.