Redacción. La Comunidad de Madrid destinará 115 millones de euros hasta 2026 a la adaptación de los espacios de trabajo de los empleados públicos, con el objetivo de que dispongan de puestos más modernos y digitalizados.
Con esta inversión, enmarcada en la Estrategia integral de Transformación Digital de la Comunidad de Madrid, se convertirán los puestos tradicionales en entornos de nueva generación provistos de medios técnicos que permitan a los trabajadores autonómicos realizar determinadas tareas de manera más ágil y segura.
Se trata de un proyecto transversal con el que se desplegarán herramientas de alto rendimiento, se implantará tecnología inteligente y se proveerá de una conectividad avanzada con servicios de acceso remoto para que los usuarios puedan reducir los tiempos dedicados a algunas tareas, desarrollar otras de mayor valor añadido, mejorar su competitividad y tener mayor autonomía.
También contempla el refuerzo de la ciberseguridad y un plan de formación continua para dotar a los funcionarios de habilidades y capacidades tecnológicas. Todo ello redundará, según el Ejecutivo regional, en una mejora de la productividad, la calidad de los servicios y la atención al ciudadano.
La Administración regional madrileña cuenta actualmente con 190.000 empleados públicos y gestiona 149.000 equipos digitales.