Recursos Humanos RRHH Press. El control de dos o más lenguas se ha convertido en los últimos años en el principal valor exigido por las empresas a la hora de ampliar la plantilla.
Así lo ponen de relieve desde el Colegio Brains de La Moraleja (Madrid), recordando que, según un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), más del 66% de los empleadores opta por un trabajador bilingüe por encima de uno sin estas destrezas lingüísticas.
Los requisitos de las compañías, y de un mundo en el que las fronteras idiomáticas son cada vez más y más permeables, exigen moverse con absoluta fluidez en varias lenguas para garantizar el éxito y una trayectoria de futuro.
Por ello, el equilingüismo es una destreza que encaja perfectamente con esta nueva necesidad, ya que implica un equilibrio perfecto entre varios idiomas, sin que el conocimiento de una lengua ponga en peligro la nativa.
“El equilingüismo es la capacidad de emplear con una competencia plena ambos idiomas a nivel profesional. De esta manera, los estudiantes están inmersos en un bilingüismo absoluto, pudiendo continuar sus estudios o incorporarse al mercado laboral utilizando ambos idiomas”, explica Laura Nohr, jefa del Departamento de Inglés de Secundaria y Bachillerato en el Colegio Brains de La Moraleja.
Además, tanto a nivel personal como a nivel profesional, el equilingüismo aporta, según Colegio Brains, una serie de beneficios tanto para empleados como empresas.
En concreto, el equilingüismo implica un aumento exponencial de las posibilidades en el mercado laboral. A la hora de buscar empleo, el abanico se abre y multiplica las posibilidades de encontrar el puesto de trabajo soñado, no solo en otros países, sino también dentro del ámbito nacional. Cada día más empresas extranjeras se establecen en España y entre sus principales exigencias se encuentra el conocimiento de la lengua vehicular de la compañía.
Además, el equilingüismo aporta nuevas perspectivas y capacidades para la resolución de problemas. Los trabajadores bilingües suelen tener un amplio bagaje y un gran conocimiento de otras culturas. Esta amplitud de miras permite mayores facilidades a la hora de desenvolverse y una capacidad de respuesta más diversa ante las dificultades.
El equilingüismo también mejora la competitividad de las empresas. Generalmente, los clientes extranjeros se sienten más cómodos usando su propia lengua, de ahí, que las comunicaciones orbiten en torno al trabajador bilingüe.
Así mismo, el equilingüismo facilita una mayor retención de trabajadores y salarios más elevados. Encontrar estos perfiles hoy en día continúa siendo muy complicado para las empresas y, por ello, conservarlos resulta primordial. Entre las estrategias de las compañías para retener estos talentos equilingües destacan unos salarios más altos y una mayor facilidad para la promoción interna.
“Por todos estos motivos, la instrucción de varios idiomas es capital en la educación de los futuros profesionales y debe ir acompañada de los recursos necesarios para que conozcan no solo el idioma sino también, los recursos culturales propios de dicha lengua”, concluyen desde Colegio Brains.
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