Redacción. La gestión del talento y las competencias profesionales son algunos uno de los riesgos que amenazarán al sector de las telecomunicaciones en 2026.
Así lo pone de relieve la nueva edición del informe EY Top 10 Risks for Telecommunications in 2026, elaborado por la firma de servicios profesionales sobre una muestra de más de 150 directivos de compañías del sector en Europa, América y Asia-Pacífico.
Según el informe de EY, el sector de las telecomunicaciones se encuentra de nuevo en un punto de inflexión. A medida que la tecnología, la geopolítica y las expectativas de los consumidores avanzan a un ritmo sin precedentes, también lo hace el entorno de riesgos que rodea a los operadores con nuevos desafíos y, también, oportunidades emergentes.
En el caso de los riesgos asociados a la gestión del talento y las competencias profesionales, estos están relacionados con la necesidad de incorporar nuevas capacidades debido a la automatización de funciones, el desarrollo interno de plataformas y la integración de soluciones de múltiples proveedores.
La mayor demanda de capacidades se concentra en ciberseguridad (67 %), inteligencia artificial y aprendizaje automático (65 %), infraestructura de TI (63 %) y ciencia de datos (60 %).
Estos perfiles son difíciles de cubrir debido a la escasez de profesionales cualificados, la competencia por el talento y la brecha salarial frente a otros sectores como el tecnológico o el financiero.
Los diez principales riesgos para las telecos en 2026 identificados por EY son:
- Subestimar los imperativos cambiantes en materia de privacidad, seguridad y confianza.
- Transformación ineficaz a través de nuevas tecnologías.
- Gestión inadecuada del talento, las competencias y la cultura.
- Rendimiento inadecuado de la red y de la propuesta de valor.
- Adaptación insuficiente a un entorno geopolítico cambiante.
- Incapacidad para aprovechar los nuevos modelos de negocio.
- Relación ineficaz con los ecosistemas externos.
- Falta de respuesta eficaz a las necesidades cambiantes de los clientes.
- Gestión deficiente de la agenda de sostenibilidad.
- Modelos operativos inadecuados para maximizar la creación de valor.