RRHHpress. Según un estudio elaborado por la consultora estratégica Mercer, que ha contado con la participación de organizaciones que promueven planes de pensiones de aportación definida en 33 países del mundo, cada vez son más comunes las prácticas de adhesión automática, de reequilibrio de las carteras de activos y de incremento de aportaciones que reducen los tramites necesarios por parte del empleado para adherirse al plan de pensiones de la compañía.

calculoEstas características están diseñadas para estimular la adhesión del empleado y limitar el número de decisiones que tiene que tomar. Los planes de pensiones analizados representan más de 250.000 millones de euros en activos.

Un tercio de las empresas participantes en el estudio ofrece mecanismos automáticos de adhesión, un tercio ofrece un incremento automático de aportaciones y un quinto ofrece reequilibrio automático de la cartera de activos. Casi un 67% de los participantes ofrece el ciclo de vida como instrumento más común para reequilibrar las carteras de activos.

La implantación de mecanismos de automáticos varía según los países. Estados Unidos y Latinoamérica están a la cabeza, seguidos por Asia-Pacífico, Europa y Reino Unido. Se espera que este tipo de instrumentos estén implantados en la mayoría de los países en poco tiempo.

Esta rápida implantación de mecanismos ‘automáticos’ en los planes de aportación definida puede responder a los índices de participación que, aunque son altos, no responden a los planeados por los promotores. La mayoría de las empresas que han participado en el estudio pretende conseguir una alta participación por parte de sus empleados. El 75% de las organizaciones estableció unos objetivos que varían desde el 80% al 100%, aunque en la actualidad sólo la mitad consiguió una participación del 80% ó más.

“Los mecanismos de adhesión automática en los planes de pensiones tienen gran aceptación en algunos países y se están extendiendo rápidamente a otros países para motivar a los empleados y cumplir con las expectativas de los promotores de aumentar el índice de participación”, explica Eduardo Jáuregui, socio responsable del área de previsión social de Mercer para el Sur de Europa.

La mayoría de las compañías participantes ve su papel como “facilitadores” proporcionando seguridad a la jubilación. Ya no ofrecen planes de prestación definida a nuevos empleados y están ofreciendo a estos nuevos trabajadores planes de aportación definida competitivos en el mercado (aunque quizás no son totalmente suficientes), junto con formación que les capacite para conseguir las coberturas adecuadas para ellos. Estas empresas están animando a los empleados a que adquieran más responsabilidad en cuanto a sus ahorros para la jubilación.

“No obstante, creemos que no todos los trabajadores están preparados para tomar esta responsabilidad. A lo largo de los años, los trabajadores han confiado en la empresa y en los fondos del Estado como garantía de su seguridad financiera a la jubilación. Algunos países alrededor del mundo están planeando o han reducido ya prestaciones de la Seguridad Social y pretenden ampliar la edad de jubilación. Si dos de las tres patas que sustentan el sistema se recortan simultáneamente (Gobierno y empresa), la tercera pata (los ahorros individuales del empleado) se tambaleará”, concluye el socio de Mercer.

 

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