Recursos Humanos RRHH Press – Dos becarios que trabajaron a través de prácticas no retribuidas en la realización de la película de Fox Searchlight Pictures ‘El Cisne Negro’ (2010), protagonizada por los actores Natalie Portman, Mila Kunis y Vincent Cassel, y dirigida por Darren Aronofsky, han demandado al estudio cinematográfico por incumplimiento de las leyes sobre salario mínimo interprofesional y horas extra a raíz de la contratación de docenas de becarios para la realización de la película, según ha informado ‘The New York Times’Según la demanda, presentada en el juzgado federal de Manhattan (Nueva York), Fox Searchlight Pictures, productora de la película, obligaba a los becarios a realizar tareas que deberían haber sido llevadas a cabo por trabajadores asalariados, además de no facilitar la formación exigida por las leyes laborales para no tener que pagar a esos trabajadores ‘en prácticas’.
El escrito de acusación contra Fox también señala que los becarios son cruciales en las producciones de esta compañía, ya que trabajan como asistentes de producción, realizando labores administrativas y de secretariado así como de limpieza y mantenimiento. Por ello, los demandantes entienden que el estudio cinematográfico, clasificando a estos trabajadores como becarios no remunerados, está negándoles los beneficios que las leyes conceden a los trabajadores ordinarios.
Expertos en Recursos Humanos aseguran que el número de becarios ha crecido en los últimos años en la industria cinematográfica y en otros sectores.
Los dos demandantes, Alex Footman y Eric Glatt, afirman que sus responsabilidades eran, en el caso del primero, hacer café, pedir comida, sacar la basura y limpiar la oficina; el segundo de ellos trabajaba haciendo labores de contabilidad.
Glatt, de 42 años, MBA por la Case Western Reserve University y que había trabajado con anterioridad en la aseguradora AIG formando a nuevos empleados, aceptó trabajar como becario en esta producción porque quería meter la cabeza en la industria del cine. “Si quieres trabajar en esto, tienes que aguantarte y empezar como becario”, afirma.
Por su parte, Footman, de 24 años de edad, declara que lo único que aprendió de este trabajo fue que debía ser más selectivo a la hora de elegir ofertas de empleo. Además, apuntó que la película consiguió unos beneficios de 300 millones de dólares, y que pagarles a ellos por su trabajo no le hubiera supuesto ninguna diferencia al Estudio, pero sí la suponía para los propios becarios el no cobrar”.
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