mujeres liderRRHHpress. La crisis del modelo de gestión actual y de la figura de autoridad del directivo/gerente/jefe -donde el modelo se basaba en la autoridad formal- no está respondiendo a las necesidades de la empresa y de la sociedad. Aquí es donde surge la necesidad de una nueva figura de la mujer trabajadora, dotada de una capacidad especial para desarrollar las nuevas habilidades y competencias que se exigen en el entorno actual.

Este nuevo modelo de gestión apunta a que las mujeres gestoras del futuro deberán poseer las competencias de un coach para ser capaces de obtener altos niveles de desempeño personal entre los miembros de su equipo, entendiendo el coaching como herramienta clave para maximizar el potencial de la persona, liberar su talento y ayudar a conseguir unos resultados extraordinarios.

Vamos a imaginar dos mujeres ejecutivas. Una de ellas quiere tener todas las respuestas y sabe lo que es mejor para usted. Le dice lo que tiene que hacer, cómo y cuándo. Tiene tendencia a controlar; se muestra crítica con usted ante una tarea incorrecta, por ejemplo, diciéndole que usted es un desastre y que nunca llegará a promocionarse. Intenta moldearle y convertirle en la persona que a ella le gustaría que fuese, y considera que hacer bien su trabajo es su responsabilidad, y que, si le felicita, posiblemente baje su rendimiento.

La otra mujer ejecutiva sabe que no tiene todas las respuestas. Le hace preguntas, le reta a que piense por sí mismo, presta atención a sus motivaciones. Ante un error en su tarea, identifica junto con usted lo que ha ocurrido, y le anima a buscar soluciones. Delega en usted responsabilidades, le felicita si ha sido exitosa su tarea y respeta su manera de ser.

En su opinión, ¿cuál de las dos mujeres sería mejor líder?

En nuestra sociedad, donde la rapidez, la prisa y la búsqueda de resultados inmediatos imperan, dar las instrucciones y ofrecer uno mismo las soluciones es lo más utilizado por los ejecutivos. Sin embargo, se hace difícil que de esa manera las personas aprendan a buscar las soluciones por sí mismas.

La mujer profesional será vista por sus colaboradores como una líder-coach si confía en su gente, les presta atención y dedica su tiempo a escucharles. Además, trasmitirá confianza si ve al otro como una persona, y no solamente como un empleado, sin enjuiciarle y respetando sus ideas. Esta mujer líder-coach habrá aprendido la importancia de escucharse a sí misma y a los demás, y habrá desarrollado habilidades de comunicación, donde antes de plantearse “qué voy a decir” y “cómo lo voy a decir”, reflexiona en el “para qué me sirve” lo que voy a decir.

Esta nueva mujer entenderá el feedback -la opinión de los demás- de manera constructiva, utilizándolo como herramienta de aprendizaje y mejora continua. Sabrá mirar la realidad desde distintos puntos de vista, entendiendo la importancia de los estados de ánimo propios y los de su equipo a la hora de actuar y tomar decisiones. Identificará la importancia de establecer sus propios objetivos y la de sus colaboradores, acompañándoles en su seguimiento, felicitándoles y celebrando los éxitos.

Sobre todo, esta mujer se sentirá responsable de que todos los miembros de su equipo se desarrollen íntegramente como profesionales y como personas.

En mi opinión, el coaching aplicado a la mujer líder-coach le dotará no sólo de un conjunto de herramientas y de competencias, como hemos visto, sino también de una nueva visión de cómo entender la gestión empresarial y de cómo vivir de una forma con la que podrá dirigir mejor su vida personal y profesional.

Maite_Gomez_ICE_Coaching_2Maite Gómez Checa, coach ejecutivo y socia fundadora ICE Coaching Ejecutivo

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