Recursos Humanos RRHH Press - Prácticamente la mitad de los emprendedores del mundo tienen entre 25 y 44 años de edad, según se desprende del Global Entrepreneurship Monitor (GEM) 2012, que acaba de ser presentado en Malasia y en el que ha participado por parte española Nebrija Business School.
El informe revela que, en todas las regiones geográficas estudiadas, aquellas personas entre 25 y 34 años fueron las que mostraron mayores tasas de actividad emprendedora. Por continentes, las regiones de América Latina/Caribe y África tienden a poseer más emprendedores en etapas más tardías, situándose un tercio de ellos en la franja de edad de 45 a 64 años.
Por otra parte, en Europa, en países que no pertenecen a la Unión Europea, la mitad de los emprendedores se ubican entre los 18 y 34 años. China también destaca al poseer una alta proporción de jóvenes emprendedores, un 57%, que tiene entre 18 y 34 años.
Actitudes culturales
El Informe Mundial GEM 2012 observa también actitudes culturales acerca del emprendimiento. Se pueden observar variaciones considerables en las actitudes dentro de las distintas regiones geográficas. Así, las economías más ricas de las regiones de Asía-Pacífico/Sur de Asia -Japón, República de Corea y Singapur- muestran percepciones de las oportunidades y habilidades menores a la media, mientras que los países en una fase de desarrollo temprana como China, Pakistán y Tailandia puntúan por encima de la media. Es decir, a medida que se desarrollan las economías, las oportunidades y habilidades percibidas tienden a disminuir.
Las percepciones positivas de las oportunidades no siempre se traducen en emprender un negocio. El 30% de los encuestados en Asia veían oportunidades, pero solo un 17% esperaba comenzar un negocio en los próximos tres años. La Región de África subsahariana lidera el ranking de intenciones (53%) de entre todas las regiones geográficas a nivel mundial.
Creencias acerca del Emprendimiento
El Emprendimiento es una buena elección de carrera, y la creencia de que es una elección de alto nivel o una que recibe el reconocimiento de los medios varía entre culturas y regiones. Altos rangos para estas actitudes tanto en Latinoamérica como en el Caribe, Oriente Próximo/Norte de África (MENA) y regiones de África subsahariana.
Las actitudes de la Unión Europea (UE) son menores. Solamente la mitad de los que respondieron acordaron que el emprendimiento era una buena elección profesional y que recibía la atención de los medios.
Temor al fracaso
El temor al fracaso aumenta a medida que las economías avanzan de estadios tempranos a niveles de desarrollo más avanzados. Las economías del África subsahariana presentan los menores niveles, ya que solo un 24% declara que el temor al fracaso les frenaría a la hora de comenzar un nuevo negocio. Las economías de Latinoamérica y Caribe son también confiadas, donde únicamente un 28% declara preocupaciones de temor al fracaso.
Actividad Emprendedora Total
Las tasas de Actividad Emprendedora Total (TEA), que mide el porcentaje de adultos que son emprendedores potenciales o nuevos, son superiores en economías con PIB per cápita bajo y menores en economías con PIB alto. Este ratio se corresponde con mayores niveles de necesidad-emprendimiento (sin otras opciones de trabajo disponibles) en países con PIB bajo mientras que los países con PIB alto mostraban mayores niveles de oportunidad-motivaciones.
Señala también el informe que las economías orientadas a la innovación cuentan con más propietarios de negocios estables que emprendedores. Grecia, España, Suiza, Irlanda y Finlandia en la UE; y Japón, la República de Corea y Taiwán en Asia tienen un tercio más de propietarios de negocios estables que de emprendedores.
El abandono de los negocios también varía según regiones. La falta de financiación fue la causa más común en África subsahariana, pero fue un menor problema en Asia. En Estados Unidos y la Unión Europea los motivos del abandono de negocio fueron otros trabajos u oportunidades de negocio.
Implicaciones de políticas
Los investigadores GEM ofrecen varias directrices para los legisladores, emprendedores y académicos con el fin de ayudarles a construir ecosistemas emprendedores que permitan el florecimiento del emprendimiento en todas las economías mundiales.
Entre estas directrices destacan el desarrollo de políticas para promover cambios de actitud social acerca de las mujeres y que formen, respalden y animen a las mujeres emprendedoras, la creación de herramientas especiales de respaldo emprendedor y programas para emprendedores de distintas edades, el reenganchar a antiguos emprendedores y hacer uso de su experiencia para formar a nuevos emprendedores, la implementación de políticas para animar a los emprendedores jóvenes, especialmente en regiones con altos niveles de desempleo como África subsahariana, el fomento de la educación emprendedora en escuelas e institutos, el reconocimiento del valor que los migrantes ofrecen a la hora de crear empleos y globalizando el entorno empresarial, el favorecimiento de estados de derecho en los que se mantengan la calidad de las iniciativas emprendedoras y el desarrollo de marcos jurídicos en los que el emprendimiento pueda prosperar.
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