RRHH Press. La Confederación Nacional del Trabajo (CNT) ha definido recientemente a las centrales sindicales ‘orgánicas’, con CCOO y UGT a la cabeza, como grandes corporaciones empresariales.En un artículo de opinión publicado en la página web de esta organización sindical, la CNT arremete contra el ‘sindicalismo profesional’ que representan los tradicionales sindicatos de clase como CCOO y UGT, a causa de “las nefastas consecuencias que está teniendo entre los trabajadores y las trabajadoras”, entre las que menciona la “legión” de parados y la pérdida de derechos en los convenios colectivos.
Para argumentar sus afirmaciones, la CNT se remite a una información publicada por el diario ‘Expansión’ el pasado 7 de marzo, en la se que recogía un informe de la patronal CEOE según el cual la empresa privada española cuenta con un total de 4.127 liberados, es decir “personas que no aparecen por su puesto de trabajo y que, sin embargo, cobran de la empresa”.
Delegados de personal y miembros del comité de empresa
Según la CNT, “a esta tropa de holgazanes hay que añadir los delegados de personal y miembros de comités de empresa que tienen un determinado número de horas al mes –para funciones de representación sindical-, según la plantilla de la empresa”.
En este informe, recuerda la CNT, “la patronal cifraba en 42.944 el número de delegados y representantes de los trabajadores en las diferentes administraciones públicas. El coste para las empresas, decía la CEOE, es de más de 250 millones de euros al año”.
Además, señala la organización sindical, según datos del Ministerio de Trabajo, el número de representantes de los trabajadores alcanza los 300.000, “llevándose la palma UGT y CCOO”.
Grandes empresas
“Si a estos datos añadimos –concluye la CNT basándose en estas cifras- las personas que trabajan en tareas administrativas (funcionarios sindicales) dentro de las corporaciones, nos encontramos con que los sindicatos orgánicos están dentro de las 10 grandes empresas de España en número de trabajadores a tiempo completo, y, seguramente, sean las primeras si contamos además a los trabajadores a tiempo parcial”.
Opacidad sindical
“Curiosamente -denuncia la CNT-, estas grandes corporaciones sindicales son las empresas más opacas que existen. No presentan cuentas en los Registros Mercantiles ni son auditadas por el Tribunal de Cuentas, a pesar de las decenas de millones de euros que reciben de las arcas públicas. Tampoco presentan, por pudor, datos sobre el número de afiliados que tienen. Tienen, también, las simpatías de la prensa “progre”, que prácticamente no hace mención ni al ingente número de liberados que tienen ni a sus fuentes de financiación”.
España, el país occidental con más parados
El sindicato denuncia que, sin embargo, a pesar de contar España con tantas decenas de miles de personas supuestamente trabajando para conseguir mejoras laborales, ello no ha conseguido frenar el aumento del paro, mejorar las prestaciones sociales ni lograr pensiones “suficientes y dignas”.
Por tanto, según la CNT se debe deducir que los 250 millones de euros que dice la patronal que les cuestan los liberados sindicales, “más que un gasto son una inversión, porque, a los hechos nos remitimos, no pueden estar descontentos con el comportamiento del sindicalismo orgánico. Otro tanto podría decirse de las administraciones públicas”.
Sindicalismo de clase
Para finalizar, la CNT defiende “una vuelta al sindicalismo de clase, cuyos miembros hagan las cosas por solidaridad y no por dinero; un sindicalismo que potencie la afiliación y participación frente a la representación como única manera de defender los intereses de los trabajadores y trabajadoras”.