inversionRecursos Humanos RRHH Press. Los inversores particulares con elevados patrimonios se posicionan cada vez más como fuente de financiación de las empresas familiares, según se desprende del último estudio de KPMG ‘Financing Family Business Growth through individual investors’, elaborado a partir de las opiniones de inversores particulares con grandes patrimonios y directivos de empresas familiares de 29 países a nivel mundial.

Según informa la compañía de servicios profesionales, el estudio pone de relieve que en España el 80% de las empresas familiares encuestadas afirma haber recibido inversiones de grandes patrimonios, valorando positivamente este canal de inversión.

A nivel global, el 58% de las empresas familiares señalan estar buscando actualmente opciones para financiar sus planes de inversión, pero manifiesta que encontrar al socio estratégico adecuado puede resultar complicado.

Pese a que las empresas familiares generan más del 70% del PIB global, muchas indican que sus opciones para obtener fondos son limitadas: la financiación mediante capital privado suele exigir la venta de todo el negocio para maximizar el valor en caso de salida, y los socios suelen plantear su inversión con el objetivo, a largo plazo, de asegurarse el control total. Como resultado de estas limitaciones, del estudio se desprende que es posible que muchas empresas familiares no estén pudiendo optimizar su potencial de crecimiento.

Ante este escenario, KPMG ha identificado una vía posiblemente infrautilizada para las inversiones, que incluye la participación de particulares con patrimonio elevado, muchos de los cuales tienen experiencia con negocios familiares además de un capital de inversión significativo. Se calcula que existen hasta 14 millones de grandes fortunas en todo el mundo, que disponen de un patrimonio de aproximadamente 53 billones de dólares estadounidenses.

Los resultados del estudio muestran, además, que las principales prioridades de inversores con grandes patrimonios y de las empresas familiares coinciden. Estos inversores señalan la revalorización del capital a largo plazo (según un 37%) como el factor que determina sus operaciones, mientras que las empresas familiares a su vez citan la orientación a largo plazo en el retorno de la inversión como su principal característica (23%).

Otras conclusiones del estudio

Del estudio de KPMG se desprende también que el 44% de los particulares con grandes patrimonios encuestados han invertido anteriormente en una empresa familiar y la gran mayoría, el 95%, afirma que ha sido una experiencia positiva en comparación con sus demás inversiones.

Por otro lado, más de tres cuartas partes de los participantes en el estudio, el 76%, indican que la familia mantiene una participación mayoritaria en la empresa, y el 60% de los particulares con grandes patrimonios buscan inversiones con riesgos y retornos razonables, y se centran en la revalorización del capital a largo plazo. Estos dos rasgos encajan a la perfección con la inversión en empresas familiares.

Por último, si bien existen retos para ambas partes, el estudio de KPMG revela que tanto las empresas familiares como los particulares con grandes patrimonios muestran apetito inversor y podrían resultar ser socios muy compatibles.

RRHHpress

 

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