Recursos Humanos RRHH Press. Trabajar desde casa puede tener sus inconvenientes, como no poder desconectar de la actividad laboral, pasar días y días sin salir de casa... pero también tiene muchas ventajas, como el no perder tiempo en los desplazamientos a la oficina, organizarse el tiempo como uno quiera o trabajar con el pijama puesto.
Si estáis pensando en que ha llegado el momento de formalizar un lugar en casa para trabajar, necesitaréis un espacio y una decoración adecuados. Puedes buscar en una red de expertos de interiorismo, si cuentas con algo de presupuesto, y contratar a un profesional para que te preste asesoramiento.
Pero si este no es el caso, os dejamos una serie de fotografías que pueden aportar algunas ideas en cuanto a la configuración del nuevo despacho casero. Cada una de ellas responde a una circunstancia determinada, según superficie disponible, número de personas que van a trabajar en un mismo espacio o, incluso, despachos que van a recibir clientes.
¿Estáis preparados para cambiar de vida?
Una esquina muy productiva
Si no tenéis demasiado espacio en casa, el secreto está, por un lado, en elegir el lugar más tranquilo de todos, y por otro, en mantener un orden constante. Para ello podéis definir vuestro despacho doméstico en una esquina alejada de los ruidos de la casa, pero siempre debe estar bien iluminada y con suficiente espacio para almacenar carpetas y papeles, como, por ejemplo, mediante estanterías de suelo a techo.

Pequeño despacho con mucha luz
Si no sois de los que necesitáis una gran mesa, sino más bien un pequeño despacho en el que poder trabajar en silencio y organizar documentos hasta bien entrada la madrugada, ésta puede ser vuestra mejor opción. En este caso es fundamental contar con una buena iluminación, que, si es natural, mejor, sobre todo porque estar conectados con el exterior nos ayuda motivarnos y a sentir que, de alguna manera, seguimos en contacto con el mundo.
Por otro lado, en espacios pequeños es aconsejable usar colores claros, ya que no solo favorecen la concentración, sino que aumentan la sensación de amplitud.

Escritorio y muebles auxiliares
Para despachos con un poco más de espacio, aparte de la mesa de escritorio podemos pensar en los muebles auxiliares, que no tienen por qué ser siempre estanterías de pared. También se pueden usar otras formas de almacenamiento más modernas y arriesgadas, como estos cubos de paneles OSB, que sirven tanto para almacenar como de soporte para nuestra mesa.
El suelo es otro aspecto a tener en cuenta. Los colores claros son la mejor opción, tanto para baldosas como para suelos continuos o parqué. Incluso podemos usar moquetas o alfombras, ya que facilitan el movimiento sobre el suelo a la vez que lo protegen.

Aprovechamiento máximo del pasillo
Los pasillos pueden ser también lugares de estancia y no únicamente de paso. Claro que necesitamos tener un ancho mínimo para esto. Si lo tenéis, puede ser un lugar ideal para establecer vuestro despacho doméstico. Lo mejor en estos casos es disponer de un mesa corrida y estrecha que abarque la mayor longitud posible. Y, sobre todo, luz, muebles sencillos y una decoración mínima.

Espacio para dos
¿Y qué pasa si sois dos trabajando codo con codo? En este caso, una buena opción sería optar por uno de estos escritorios para dos personas. Una buena forma de ahorrar espacio sin renunciar a la comodidad.
Para dar un toque de personalidad al despacho, podéis pintarlo con colores pastel y decorar las paredes con algunas fotografías. El uso de las flores naturales es también una buena opción.

Coworking en casa
Para terminar, os traemos un despacho doméstico pensado como un espacio de coworking. Si queréis convertir vuestra casa en el centro de operaciones, es posible. Solo necesitaréis suficiente espacio y una gran mesa, que la podéis construir vosotros mismos mediante tablones de madera y unos cuantos caballetes.
