Recursos Humanos RRHH Press. Estar desempleado es una situación que no agrada a nadie. Tras el espejismo de los primeros días, en los que se puede creer que se disfrutan de unas vacaciones indefinidas cuyo fin está en nuestra mano, se esconde la realidad de una nueva ocupación: buscar trabajo es un trabajo que requiere de esfuerzo y preparación si se quiere tener éxito.
Sin embargo, ¿qué ocurre cuando pasan los meses y nada sucede? ¿Si enviamos un currículo tras otro sin recibir una llamada para hacer la entrevista o si vamos de entrevista en entrevista sin que se nos presente la oportunidad de firmar el ansiado contrato?
Esta incertidumbre es a la que se enfrentan todos los parados de larga duración, más de 2,3 millones de personas, de las cuales 1,7 millones llevan más de dos años buscando trabajo.
Antes de caer en la desesperación y tirar la toalla, debemos preguntarnos qué está fallando en nuestra estrategia para encontrar un nuevo empleo. Salvador Sicart, Director de Hays Response en España, afirma que hay tres motivos principales: tener un mal currículo que no refleje correctamente nuestra experiencia o afrontar de forma incorrecta las entrevistas, que nuestros últimos empleos hayan sido muy cortos y variados (tener 10 empleos en los 2 años más recientes no ayuda), y, finalmente, buscar trabajo en sectores donde no hay mucha oferta, como la construcción durante la crisis.
“Si una persona con la experiencia adecuada no encuentra trabajo, es que no ha redactado correctamente su currículo o está enfocando erróneamente las entrevistas”, comenta Sicart.
¿Y cuál es la fórmula para elaborar un buen currículo? “Para empezar, hay que tener claro que es una herramienta de venta en la que hemos de resumir nuestra experiencia de forma clara y atractiva, pero sin ser, por eso, poco precisos. A veces damos por hecho que hay cosas que ya se saben, y no tiene por qué ser así. Por ejemplo, recomendamos a un programador que especifique en qué tipo de programas es experto”.
También es necesario poner todo aquello que nos haga destacables y diferenciales, que aporte valor, teniendo en cuenta que es la única oportunidad para generar una llamada y pasar a la siguiente fase. Es necesario, también, pensar en el puesto al que estamos aplicando, para destacar aquellas cosas de nuestra experiencia que más se ajustan a los requisitos requeridos.
Si conseguimos llamar la atención y suena el teléfono, no podemos ser prepotentes o desinteresados, aunque ya estemos trabajando y nos encontremos en la oficina.
En cuanto a la entrevista, Sicart afirma que lo más importante es huir de experiencias previas y llegar convencido de que irá bien, sin mostrarse derrotado o desesperado. “Una actitud positiva es de lo más seductor que hay, y es una de las claves, junto con la preparación, para pasar con éxito una entrevista”. Es necesario practicar y ensayar la entrevista, teniendo claros los gaps de nuestro currículum que nos pueden preguntar, y aprovechar para resaltar las partes positivas y minimizar las negativas.
La humildad, el lenguaje no verbal, mostrar interés haciendo preguntas y demostrando que uno se ha informado previamente sobre la empresa y el entrevistador son algunas de las claves del éxito. Otros puntos importantes, aunque parezcan obvios, son la higiene personal, la puntualidad o vestir adecuadamente al puesto al que nos presentamos.
¿Y si el problema es que llevamos demasiado tiempo sin trabajar, y por eso no nos contratan? Salvador Sicart afirma que, para romper el círculo vicioso, hay que aceptar algún trabajo, aunque no sea exactamente lo que buscamos o aunque sea temporal, que pueda ser interesante, nos aporte experiencia y nos haga estar activo. De esta forma se vuelve a entrar en la rueda del mercado laboral, y de esa oportunidad pueden surgir otras nuevas.
En cuanto a los jóvenes recién licenciados, Sicart confirma que hay un desajuste entre la oferta y la demanda, que la CEOE estimó en más de 80.000 las vacantes debidas a falta de adecuación del sistema educativo y el mercado laboral. Para Sicart, se resume en dos problemas: por un lado, un sistema muy rígido y basado en el aprendizaje de conceptos teóricos que de poco sirven a la hora de la verdad; y por otro, la falta de asesoramiento a los alumnos, que siguen escogiendo carreras que cada vez tienen menos salidas porque han perdido peso en el mercado laboral y en la sociedad.
El Director de Hays Response en España recomienda a los alumnos universitarios que sean muy proactivos y realicen trabajos o prácticas paralelamente a sus estudios, ya que eso les hará sobresalir por encima de otros candidatos a la hora de buscar su primer trabajo.
“Las empresas buscan gente que quiera trabajar con ellos, no simplemente trabajar, sino que estén interesados en formar parte de la compañía, y que tengan claro lo que quieren. La actitud es fundamental, es el rasgo diferencial. Hacer un buen currículum se aprende, pero cuando una persona tiene interés e ilusión, lo transmite, y hace que los seleccionadores queramos ofrecerle un contrato”, concluye Sicart.
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