Así lo ha explicó ayer el consejero de Empleo, Antonio Fernández, durante su comparecencia parlamentaria para explicar los presupuestos de la Consejería de Empleo para 2010, que el próximo año se situarán en los 1.499,6 millones de euros, un 7,3% más. Este aumento demuestra, según el consejero, que “el empleo es una prioridad evidente del Gobierno andaluz” ya que se trata de la Consejería dedicada a una política sectorial que más crece y en un contexto en el que los presupuestos de la comunidad autónoma se reducen en un 0,1%.
Antonio Fernández aseguró que la actual situación del mercado de trabajo marca como prioridad que el objetivo general de su departamento sea la lucha contra el desempleo como “objetivo general” y “vertebrador” de todas las políticas de la Consejería. Esta prioridad se desarrollará, según el consejero, a través de varios objetivos programáticos como el apoyo a la creación de empleo “no deslocalizable”, potenciando sectores estratégicos con un elevado nivel de generación de nuevos puestos de trabajo; la mejora de la empleabilidad de los demandantes mediante la Formación para el Empleo, intensificando la inversión en esta área; y la apuesta por el diálogo social y las políticas de Seguridad y Salud Laboral y Migratorias, para garantizar un avance en las condiciones de trabajo.
En el este contexto, el SAE y las políticas activas de empleo incrementan su presupuesto en un 13%, aunque el consejero aclaró que este porcentaje ha tomado como referencia un presupuesto “homogeneizado” que no tenga en cuenta el impacto del traspaso de nuevas competencias a la Consejería producido este año, ya que sin este equilibrio presupuestario la subida sería aún mayor, del 25%.