Redacción. La crisis provocada por la pandemia de covid-19 ha supuesto nuevos y grandes retos para todos los empleados a nivel global, siendo particularmente relevante la implantación del teletrabajo y su impacto sobre la productividad de muchos profesionales.
Un nuevo estudio de la compañía tecnológica Epson, realizado en Italia, Reino Unido, España, Francia, Alemania, Países Bajos, Bélgica, Suecia, Finlandia, Noruega y Dinamarca, ha puesto de relieve que más un 42 % de los trabajadores afirma que su rendimiento se ha visto perjudicado debido a la falta de equipo o de la tecnología adecuada.
Además, este análisis muestra la viabilidad de los profesionales a adaptar su trabajo en casa incluso después de la crisis del coronavirus, así como sus condiciones actuales. Y ello pese a que un 60 % afirma que la falta de interacción con los demás ha afectado a su productividad, un 45 % destaca su incapacidad para completar ciertas tareas y otro 44 % ha mencionado las condiciones generales en las que ha desarrollado el trabajo en casa.
Un 45 % de empleados insatisfechos
A pesar de los retos, ha habido una evolución positiva, y el 73 % afirma que ha adaptado su espacio de trabajo con el paso del tiempo. Sin embargo, el 45 % dice que, si no se producen más cambios, su motivación disminuirá a medida que continúe trabajando en casa.
Otro 45 % manifiesta no estar satisfecho con el apoyo recibido de su empresa cuando trabaja desde casa. Quizá como consecuencia de ello, hay mucha gente exigiendo más a sus empresas.
De hecho, el 38 % de los encuestados afirma que necesita una silla nueva o mejorada, el 35 % desea una mejor pantalla y un 26 % asegura que necesita una nueva impresora, mientras que otro 37 % apunta necesitar mayor cantidad de tinta o tóner, o que estos sean de mayor calidad.
El estudio también muestra que los empleados que teletrabajan siguen esperando altos estándares de las empresas. El 91 % de los encuestados está de acuerdo en que, si una empresa proporcionase nueva tecnología para su espacio de trabajo doméstico, esta debería ser sostenible y respetuosa con el medio ambiente.
Óscar Visuña, de Epson Ibérica, afirma que "el teletrabajo es ahora la norma para muchas personas en Europa, y, probablemente, continuará siendo una práctica después de los confinamientos locales y la crisis de la covid-19. Pero ya no es tan novedoso y la motivación disminuirá a menos que las empresas inviertan".
"Es esencial que las empresas escuchen a su personal y tomen medidas para mejorar las condiciones laborales en casa cuando sea posible, considerando las mejores herramientas para el trabajo y ofreciéndoselas para su uso doméstico. La tecnología debe ser la adecuada para el propósito al que está destinada, eficiente energéticamente y con los mínimos costes posibles. Las empresas no pueden confiar solo en la propia tecnología de los empleados como una solución a largo plazo si esperan mantener una plantilla motivada y productiva", concluye Visuña.