Redacción. Un 39 % de las empresas europeas no tiene previsto ofrecer formación en inteligencia artificial (IA) a sus empleados.
Así se desprende del Barómetro IA de ESSCA School of Management, elaborado con la colaboración de Forvis Mazars, que revela, además, que un 14 % de las empresas no tiene planeado invertir en IA y un 6 % nunca ha invertido en esta tecnología.
Según la escuela de negocios francesa, esta ausencia de formación e inversión en IA muestra que las empresas se sienten todavía inseguras en el uso de esta tecnología.
Así mismo, los datos de este primer barómetro sobre IA muestran que solo el 26 % de las empresas europeas se consideran bien preparadas para gestionar las perturbaciones y los riesgos asociados al uso de la inteligencia artificial.
Por otra parte, un 22 % de las empresas se han encontrado con problemas importantes a la hora de implantar la IA, principalmente debido a limitaciones financieras y estratégicas, integración de TI y escasez de personal.
En relación con el género, las mujeres europeas son más comedidas sobre el nivel de preparación de sus empresas. Solo el 22 % de las mujeres considera que su empresa está muy bien preparada para la IA, frente al 31 % de los hombres. Es más, el 15 % de las mujeres piensa que su empresa no está preparada, frente al 11 % de los hombres.
Según Dejan Glavas, profesor en finanzas y director del Instituto IA para la sostenibilidad de ESSCA, “el estudio muestra que las empresas aún no tienen empleados dedicados a gestionar los riesgos éticos de la IA, y que la experimentación y el aprendizaje organizativo son esenciales para un buen dominio de la IA”.
“Muchas empresas no solo están utilizando IA desarrollada por terceros, sino que también están creando su propia IA o mejorando sus sistemas existentes, lo que lleva a una mayor necesidad de talento, no solo en competencias técnicas de IA, sino también en las áreas de gobernanza de datos y gestión de la IA”, explica.
“Las generaciones más jóvenes son las más positivas sobre el futuro impacto de la IA en su sector, pero también se muestran más cautelosas sobre la necesidad de reciclaje y mejora de competencias durante la próxima década”, concluye Glavas.