Redacción. El 78 % de las empresas familiares en España que se preocupan por su legado dan prioridad a su impacto social y medioambiental.
Así se desprende del Informe sobre empresa familiar 2024: El legado en el crecimiento de la empresa familiar, elaborado por KPMG, STEP Poject Global Consortium y el Instituto de Empresa Familiar, que reduce hasta el 53 % las empresas familiares que priorizan los temas sociales y medioambientales a nivel global.
Por generaciones de empresarios familiares, tanto la encuesta en España como a nivel global revela que los ejecutivos de la generación silenciosa -nacidos entre 1925-1945- le dan mayor importancia a construir un legado fortaleciendo la unión de la familia.
Por su parte, la generación del baby boom (1946-1964) y la generación X (1965-1980) se marcan como objetivo prioritario preservar y transmitir el patrimonio familiar.
Los baby boomers señalan que la sostenibilidad tiene un impacto positivo en el legado, mientras que los pertenecientes a la generación X consideran que tanto el ámbito financiero como el sostenible son los más importantes.
En cuanto a la generación millennial (1981-1996) y a la generación Z (1997 en adelante), un buen desempeño financiero y el compromiso con el linaje son considerados activos prioritarios de las empresas españolas. A nivel global, las compañías otorgan mayor importancia a los valores de la familia.
Según el estudio, las empresas que fortalecen sus activos financieros impulsando su compromiso con la responsabilidad social, la identidad y los planes de sucesión obtienen mejores resultados. En este sentido, un 45 % de las compañías a nivel global así lo confirman, mientras que en España el porcentaje es del 42 %.
Legado, uno de los grandes retos
Actualmente, el legado es uno de los grandes retos para los líderes de empresas familiares, ya que constituye un activo para sus compañías que ayuda a transmitir su identidad como fuente de inspiración e innovación.
Entre los factores que ayudan a construir un legado sólido, el emprendimiento desempeña un papel crucial en la elaboración de estrategias para las generaciones encargadas de preservar los valores y el propósito de la empresa, además de motivar a las siguientes generaciones a adoptar ese espíritu emprendedor, esencial para el crecimiento continuo del negocio.